Corrían los ochenta en Paraná y en cada barrio se adivinaba a cuántos metros de distancia ensayaba una banda, cuál era la casa de familia que había hecho el enorme gesto de ceder un espacio para el rock.
Algunos, pocos, hacían alarde de exclusivos escuchando las primeras cosas de Los Redondos que llegaban a Paraná. Pero era mayoritaria la inspiración en Soda Stereo que por entonces, 1986, sacaba “Doble Vida” pero todavía hacía retumbar Cuándo pase el temblor, Danza rota y otros temas de “Signos” (1985).
El senador Eduardo Taleb adscribía a las mayorías seguidoras de Soda Stereo. Probablemente ya también al peronismo que prometía quedarse con todo y que tuvo su primer triunfo holgado de la democracia en los comicios de 1987.
Su grupo de entonces tenía un nombre bien ochentoso, “Plus”. Taleb era la estrella. El senador de Federal que tiene su infancia y parte de su juventud atada a Paraná se lucía en el bajo y ocupaba el lugar central: el de la voz puesta a disposición de sus propias composiciones.
El grupo se completaba con Coqui Satler, músico de varias bandas –Los Príncipes entre otras- y ex funcionario municipal de Cultura; Martín Aguiar en la guitarra; y la batería era responsabilidad de José García.
Muchas horas de ensayo, mucho probar arreglos, mucha pose para parecerse a Ceratti, Zeta o Alberti.
El momento de gloria para “Plus” llegó a fines de 1987. Una de las primeras iniciativas, en materia cultural, que organizó la intendencia de Mario Moine para ese verano. El Pre- Playa Rock le dio cauce e impulso a la proliferación de bandas en Paraná.
Era una competencia, devenida en largas jornadas de recital con acceso libre y gratuito en el Anfiteatro Héctor Santángelo. El premio mayor, para las alrededor de 40 bandas que participaban cada año, era tocar junto a los grandes del rock en lo que venía después: el “Playa Rock” en el balneario municipal, instancia para la que el municipio convocaba a músicos de afuera.
«Plus» fue la mejor en esa primera edición, tras una dura competencia, y compartió escenario con la banda de Manuel Wirtz (que aportaba sus pases de mimo para cantar No me exprimas); con Vox Dei; con dos bandas rosarinas bien taquilleras entonces aunque pasaron al recuerdo: Identikit y Graffiti.
“En el jurado estaba Wirtz”, se ocupa en destacar Taleb luego de confirmar a Página Política que, en efecto, es él el cantante de plus. Si, que es él, aunque hace tiempo es docente de geografía y dirigente del PJ en Federal, ciudad en la que se radicó con su esposa, también profesora, apenas recibido.
20 años, hijos y rock
El legislador se entusiasma en el recuerdo de aquel trío. Pero enfáticamente se ocupa en marcar que no terminó allí su historia con el rock.
“Me gustaría que menciones a los músicos de Crazy”, pidió. Se trata de la banda con la que tocó 20 años, actuó en distintos escenarios de toda la provincia, le pusieron música a la voz de Wirtz y fueron grupo de peso en largas jornadas de rock para las fiestas del estudiante.
“Eran Carlos Dechanzi, en la guitarra; Marcelo Eckel en los teclados; Quique Dappen, en la voz. Después también pasaron por el grupo Miguel Castillo; Heber Schaaf, en los teclados; el hijo de Quique Dappen, Enrique; y mi hijo Yamil Taleb. También estuvieron El Tucho Clerici y Fernando Torres en guitarra”, menciona a todos. Hubo otro grupo también, Retro y Vintage, del que también es parte su hijo Yamil.
En medio de todo eso llegó la política. Entre 2003 y 2007 fue concejal por el peronismo y como en el rock también tuvo su premio: la banca de Federal en el Senado, arrebatada al radicalismo después de 20 años de historia.


