A fines de 2024, el gobernador Rogelio Frigerio logró imponer uno de los puntos más controvertidos de la reforma política entrerriana: que la foto del candidato a gobernador aparezca dentro del casillero de voto por lista completa, en lugar de ubicarla en el casillero del gobernador.
Al precisar cómo se arma la boleta única de papel (BUP), el Código Electoral votado hace un año y medio menciona que en el primer casillero estará la opción de “VOTO LISTA COMPLETA”, donde se podrá ver:
a) El símbolo, sigla, monograma, logotipo, escudo, emblema o distintivo y fondo de color identificatorio que la agrupación política haya solicitado utilizar al momento de oficializar listas.
b) El nombre de la agrupación política o lista interna, en el caso de elecciones primarias.
c) El número de lista oficializada correspondiente a la agrupación política —y sus listas internas—, en caso de que se trate de una elección primaria.
d) La fotografía color de precandidatos/as y candidatos/as a gobernador/a y vicegobernador/a, según se trate de la elección primaria o general, respectivamente.
“Confusión electoral”
Para el PJ, utilizar la imagen del Gobernador como “ícono” en el casillero de voto lista completa constituye un mecanismo que puede inducir al error del elector y afectar la calidad democrática.
“Esta maniobra atenta directamente contra el principio de no confusión electoral, estándar esencial en nuestra jurisprudencia electoral que prohíbe diseños que manipulen la percepción del votante para favorecer a quien detenta el poder. El gobierno busca anular la reflexión crítica sobre legisladores e intendentes, subsumiendo categorías locales bajo una sola figura”, sostuvo la conducción partidaria en una declaración emitida la semana pasada.
En el debate parlamentario de 2024, los legisladores peronistas se opusieron a este punto de la reforma porque entendieron que potenciaba el efecto arrastre del candidato a gobernador sobre los cargos legislativos y municipales. Lo interpretaron como una reforma electoral “a la medida de los intereses de Frigerio”, a pesar de que esa ventaja correría también para el candidato a gobernador del peronismo.
La crítica opositora traía consigo la admisión de una inferioridad. Los peronistas conocen, mejor que nadie en Entre Ríos, las ventajas de enfrentar un proceso electoral desde el poder y con un candidato tan instalado como el gobernador que va por su reelección.
Demás está decir que el peronismo, en el lugar de Frigerio, hubiera hecho lo mismo: si tuviera un gobernador en ejercicio que va por su reelección, y ese gobernador fuese el político más conocido de Entre Ríos, habría buscado potenciar el efecto arrastre con una foto bien grande y colorida junto al casillero de voto por lista completa. En esta discusión no hay convicciones, sino intereses.
El problema
El voto por lista completa es una manera de darle una sobrevida al efecto arrastre de la boleta partidaria, que vino a romper la BUP: marcar este casillero es el equivalente —en el anterior sistema electoral— a meter en el sobre la boleta sábana partidaria entera, sin cortes. Y la foto del candidato a gobernador en ese casillero refuerza esa sobrevida.
En el debate por la reforma política de 2024, la oposición señaló que el problema de poner la foto del gobernador en el casillero de voto por lista completa era que podía generar, por confusión del elector, una distorsión de la voluntad popular. En el apuro y llevado por la foto, el elector podría marcar la cruz de lista completa creyendo que vota sólo al gobernador. Entonces, ese elector marcaría luego con su birome candidatos a otros cargos (intendente, concejales, legisladores) del mismo o de otros partidos.
Si, luego de votar lista completa con una cruz al lado de la foto del gobernador, marca candidatos a intendente, concejales o legisladores de otros partidos, su voto se anula para esas categorías de cargo. Sólo valdría el voto por el gobernador.
Si, en el mismo caso de voto por lista completa, el elector marca además con su cruz casilleros de intendente, concejales y/o legisladores de la misma fuerza política, el voto no se anula. Es válido, aunque haya votado dos veces por el mismo candidato: en la cruz por lista completa y en la cruz correspondiente al cargo.
Es decir que un votante confundido sólo anularía su voto (al marcar el casillero de lista completa) en el caso de que su opción electoral fuera pluralista: gobernador de un partido, intendente y/o legisladores de otro.
Un elector con una instrucción básica, que ya ha votado una o dos veces, sabe que no puede elegir a dos candidatos distintos para un mismo cargo. Pero en el estreno de la BUP podría perderse y no darse cuenta de que lo está haciendo.
La enmienda
Pero esta posible distorsión se intentó saldar en la propia reforma de 2024, en los artículos 166 y 167, que modifican la interpretación de la voluntad del elector en el caso de que, posiblemente confundido, vote dos candidatos para un mismo cargo.
Fue una forma de remediar las posibles nulidades que podría producir el voto por lista completa, debido a la confusión que podría provocar la foto del candidato a gobernador en ese casillero.
En concreto, para el caso de que un elector haya marcado la opción voto “lista completa” y alguna o algunas otras categorías electorales de otras listas internas o de otras agrupaciones políticas, “se considerarán válidas estas últimas, dado que se manifiesta la expresa voluntad del elector de sufragar en favor de ellas”.
En otras palabras, se hace una excepción al principio electoral de que no se puede votar a dos candidatos distintos para un mismo cargo: uno con una cruz en el casillero del cargo (por ejemplo, de intendente) y otro candidato a intendente con el voto por lista completa, quizá involuntario.
Fuente: Página Política


