Esa fue la razón por la que prácticamente no se habló del resultado de las elecciones en el congreso radical que se reunió este sábado en Rosario del Tala: faltó el grueso de la dirigencia radical opositora que en las últimas semanas se encuentra abocada al armado de alternativas a la conducción partidaria de la corriente Illia, liderada por el diputado nacional Atilio Benedetti.
Por lo que pudo constatar Página Política, de entre la dirigencia opositora sólo asistieron al congreso cuatro dirigentes del Movimiento Yrigoyenista Entrerriano: Jorge Lacoste, Hugo Lesca, Miguel Rettore y Guillermo Vázquez.
No estuvieron dirigentes del Movimiento de Recuperación y Cambio, constituido recientemente por un grupo de ocho intendentes, a instancia del jefe comunal de Maciá, Ricardo Troncoso; y tampoco viajó a Tala la dirigencia que se ha venido reuniendo con el propósito de conformar otra línea: Fabián Rogel, Sergio Varisco, Marcelo López, Luis Kirpach, Arturo Vera, Damián Canderle, Armando Patat, Jorge Landra, entre otros. Tampoco se vio en Tala a Alberto Rotman (Concordia) o Ricardo Labarba (Victoria).
En este contexto, los pocos planteos disonantes –que se dieron en el debate por la amnistía- salieron de la boca de Rettore y de Raymundo Kisser.
Programado
Los faltazos no fueron una casualidad. Durante la semana hubo conversaciones entre los distintos grupos para coordinar su ausencia, bajo el argumento que no podían avalar un congreso convocado para relativizar el peso de la derrota electoral que significó para la UCR caer al lugar de tercera fuerza electoral y, por primera vez desde 1983, quedar sin representación en el Senado de la Nación.
Distintos referentes de la oposición consultados por Página Política, argumentaron que la corriente Illia, con cómoda mayoría en el congreso, pretendía aprobar una declaración del máximo órgano partidario en la que se diría que la elección del 27 de octubre no había sido tan mala. “Nadie quería perder el tiempo en discutir semejante cosa y avalar con su presencia la salida de una declaración de ese tenor”, sostuvo un dirigente opositor que prefirió no hablar públicamente del asunto porque, explicó, “en estos días estamos en otra cosa, mucho más importante, mirando para el futuro”.
“Si un dirigente no viene al congreso, se debe suponer que es porque no tiene nada importante para decir. O tal vez porque no confía en el congreso, pero este es el lugar para dar el debate, el que no lo aprovechó es porque no quiso”, dijo el presidente de la Mesa del congreso, Juan Carlos Arralde, consultado por Página Política.
“Lo importante es que lo hicimos, llegamos al quórum, y salió bien, porque se dio un debate de altura, respetuoso”, agregó.

