Pasó en 2013 cuando, tras haber fracasado en su intento por acordar con la UCR, el dirigente rural Alfredo de Angeli cerró con Jorge Busti. El resultado fue que el ex gobernador, en el momento más débil de su extensa trayectoria política (luego de que sus intendentes, legisladores y hasta amigos políticos más fieles lo abandonaran para irse con Sergio Urribarri) hizo el mejor negocio electoral de las pasadas legislativas. No sólo aseguró la reelección de su esposa, la diputada Cristina Cremer, sino que su sector quedó posicionado como una importante referencia opositora que le sirvió para hacer su primer pie a Sergio Massa en Entre Ríos.
En el radicalismo reconocen la ausencia de un nuevo liderazgo partidario que pueda derivar en una candidatura competitiva para 2015 que, en este plano, está a la vuelta de la esquina, aun si no se adelantaran las elecciones provinciales para marzo.
También están convencidos de que la posibilidad de ganarle al oficialismo es remota en Entre Ríos. Particularmente si se mantiene y prospera con cierta expectativa la postulación presidencial de Sergio Urribarri.
Por eso es que no se preocupan por las resistencias que pueda causar en amplias franjas del radicalismo llevar a un reciente aliado de Busti como candidato a gobernador. “No va a ganar, pero nos va a permitir sumar intendentes y legisladores”, especulan, con alguna dosis de ingenuidad al suponer que el macrismo se conformará con llevar sólo la primera candidatura de la lista, en un acuerdo de partes que aporten candidato instalado por un lado y estructura partidaria, por otro.
Estos sectores radicales, que sueñan con protagonizar para 2015 la gran Busti de 2013, son los que se entusiasmaron con la noticia, luego desmentida desde el PRO, de que De Angeli estaba armando un nuevo partido. Saben que todo sería más fácil sin el sello macrista en el medio.
Como sea, en el Unen nacional sólo Elisa Carrió sigue planteando un posible acuerdo con Mauricio Macri, luego de que las mediciones demostraran que el PRO no le suma al frente, porque lo correría a la derecha y le haría perder los apoyos de la centro izquierda.
Con o sin el sello de PRO, en Entre Ríos el Partido Socialista, que es el principal aliado de la UCR en Unen, ya dejó en claro que no quiere saber nada con De Angeli.

