Cada vez más se habla de Mauro Urribarri en Concordia. La posibilidad de que sea el hijo del gobernador el nombre para suceder a Gustavo Bordet al frente de la Municipalidad ya lo reconocen los propios precandidatos que se habían anotado con anticipación en esa carrera. Enrique Cresto en primer lugar y, más atrás, Angel Giano. Las candidaturas del vicepresidente del IAPV, Alfredo Francolini; y la del actual coordinador regional del EPRE, Martín Santana, serían parte de ese folclore que se permite el peronismo y que hace que todo sea más entretenido.
Sobran los motivos para especular con que el joven secretario del Senado se convierta en el candidato para conducir la segunda ciudad más populosa. Participa de reuniones políticas y actos partidarios. Pero en el último tiempo se lo vio en actividades propias de la gestión municipal. El viernes pasado recorrió obras del Promeba junto a Bordet y el titular de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP), Faustino Schiavoni. Ayer anunció en su cuenta de Facebook actividades relacionadas a la cuarta jornada del Abordaje Territorial y a las gestiones de pensiones de Ley 4035, tarjetas sociales y jubilaciones. Todo a realizarse en Concordia.
El interés de Mauro particularmente por Concordia lo pusieron en el análisis los principales damnificados: el senador y del ex ministro de Desarrollo Social y luego de Salud. Cerca de Bordet – con cautela para evitar cualquier desarreglo en la interna – lo anotan en la carrera. El intendente no habla de preferencias: anuncia proyectos con Cresto, recorre barrios con Mauro e inaugura alguna obra con Giano.
Cresto es candidato a intendente desde el momento mismo en que se concibió como militante político y cree que el 2015 es el año para concretarlo. Giano ratificó sus aspiraciones. El senador y funcionario de Cafesg se anotaron en la carrera cuando Mauro no había pisado el territorio. La figura del joven está vista como el nexo directo con el gobernador. Pelearlo en una interna o hacerle alguna zancadilla sería hacérsela al propio Sergio Urribarri. No está en los planes de ninguno.

