“Yo la voy a pelear, si me dejan la voy a pelear”, afirmó el edil en su programa de streaming El Fortín. El “si me dejan” describe mejor que nada sus posibilidades de convertirse en el candidato a intendente de un frente opositor que le discuta la reelección a la intendenta Rosario Romero.
Maximiliano Martín Rodríguez Paulín sabe que sus chances derivan de los términos en los que se termine cerrando el acuerdo entre el presidente Javier Milei y el gobernador Rogelio Frigerio para las elecciones del año que viene. Ahora es el tiempo de avisar, de confirmar que está dispuesto. O, dicho de otro modo, de certificar que en las filas de La Libertad Avanza hay un dirigente con conocimiento de la realidad municipal y con vocación de gobernar.
Hace cuatro años, el improvisado armado electoral de Milei en Paraná tuvo como candidato para la Municipalidad a un tipo disfrazado de Batman. Andrés Laumann era entonces un outsider de la política, que llegó a ocupar esa candidatura por sus vínculos con Karina Milei. Y se hizo famoso por hacer campaña con la máscara del guardián de Ciudad Gótica.
Según dicen en las filas libertarias, Laumann —que preside LLA de Paraná— no tiene intenciones de volver a intentarlo. Seguiría ocupando su banca de diputado en el Congreso de la Nación, con mandato hasta 2029.
Tres gestiones
El perfil de Paulín es distinto. Hace política desde 2012 cuando, invitado por Emanuel Gainza, dio sus primeros pasos en el PRO juntando votos para la candidatura a senador nacional de Alfredo de Ángeli en las elecciones de 2013. Desde entonces conoce a Frigerio, quien ese año, en alianza con Jorge Busti, llevó al Congreso de la Nación al hasta entonces dirigente de la Federación Agraria.
De profesión economista, Paulín ha seguido de cerca cada día de las tres últimas gestiones municipales: como subsecretario de Relaciones Institucionales de la Municipalidad en el gobierno del radical Sergio Varisco y como concejal de la oposición con los intendentes peronistas Adán Bahl y Rosario Romero.
Siempre más identificado con los halcones que con las palomas del PRO, Paulín siguió con interés la incorporación de Patricia Bullrich al gobierno de Milei. Pero esperó hasta el año pasado, cuando en Entre Ríos Frigerio acordó una alianza con los libertarios, para dar un giro en su carrera política: renunció al PRO para afiliarse a LLA.
No se puso el traje de un Batman justiciero, pero se lanzó de lleno a la batalla cultural: empezó a participar activamente de la vida partidaria, incluido el Club de Lectura de la Fundación Faro, que dirige Agustín Laje y que en Paraná se reúne una vez al mes en la sede partidaria de LLA de las Cinco Esquinas, sobre avenida Almafuerte.
Pero el paso que lo cambió todo fue el lanzamiento del programa de streaming El Fortín. Los paranaenses conocieron a un nuevo Paulín, con un perfil más agresivo. La emisión sigue la lógica de comunicación del Gordo Dan, la estrella libertaria del canal Carajo.
A pesar de que lleva siete años como concejal, muchos paranaenses conocieron a Paulín recién por este medio. Más precisamente por los recortes para redes del programa: un poco de batalla cultural y otro poco de problemas que atañen al gobierno municipal. Apuntan en particular al 50% del padrón que el año que viene tendrá menos de 30 años y que pasa muchas horas por día mirando su teléfono.
“Me encantaría ser el candidato del Javo y la Pato. No depende de mí”, dijo Paulín hace unos días.
Bloque ALLA
El pase de Paulín a LLA no implicó su salida del bloque de Juntos en el Concejo Deliberante, que sigue compartiendo con los tres concejales del PRO, Silvia Campos, Pablo Donadío y Rosana Toso, y el edil radical Fabián Carbajal, quien asumió en reemplazo de Leandro Fernández (PRO), tras su renuncia para incorporarse al gobierno provincial.
También, claro, está en permanente contacto con los dos concejales que fueron electos en la boleta sábana que en 2023 encabezó Milei: Romina Todoni, del monobloque La Libertad Avanza; y Norberto Jacob, de Libertad, Nacionalismo y Progreso (ingresó en reemplazo de Darío Báez, fallecido el 28 de julio).
A diferencia de Báez, que tenía sintonía con la gestión de Romero, Jacob fue funcional a una movida que alentó Paulín hace unas semanas, mostrando una foto de coordinación entre los siete concejales de la oposición. No es formalmente un interbloque, pero por primera vez en la gestión Romero impulsan iniciativas conjuntas, manteniendo cada uno su identidad.
Un ejemplo de eso es el proyecto de declaración de emergencia vial y algunos pedidos de informes que llevaron las siete firmas. Si fuera un interbloque y tuvieran que ponerle un nombre, bien podría ser ALLA (Alianza La Libertad Avanza), la marca con la que en 2025 se presentó a elecciones el frente entre Juntos por Entre Ríos y LLA.
Todo parece indicar que habrá una segunda versión de ALLA para 2027. Y Paulín se anota para encabezar la propuesta local.
El edil sabe que, por sus antecedentes, Gainza es el candidato más competitivo del frente opositor. Fue dos veces candidato a intendente —en 2019 y 2023— y lo va a volver a ser. La última perdió por menos de dos puntos porcentuales, unos tres mil votos, en una de las elecciones más parejas de estos 40 años de continuidad democrática.
Pero Gainza no es libertario. Y si en el acuerdo electoral con Milei, Frigerio tiene que ceder la capital provincial, el PRO podría aspirar a completar la fórmula.
Por la ley de paridad debería ser con una mujer. La concejala Campos (del espacio de Gainza) tiene buena relación con Paulín. También la diputada Carolina Streitenberger (que en 2023 militó para Ayelén Acosta, la adversaria interna de Gainza) y Valentina Götte, funcionaria del gobierno de Frigerio.
En este esquema, la UCR quedaría otra vez afuera. En 2023, los radicales de Paraná participaron de un frente que llevó candidatos a presidente, gobernador e intendente del PRO: Patricia Bullrich, Rogelio Frigerio y Emanuel Gainza, respectivamente.
Fuente: Página Política








