Sobre el final de la asamblea que se desarrolló este sábado al mediodía en la UCR, tras la caída del congreso partidario por falta de quórum, el dirigente Sergio Solari aportó una nueva razón para explicar por qué el sector que integran Arturo Vera, Luis Kirpach, Ricardo Troncoso y Hugo Lesca no enfrentó a la lista que encabezó José Artusi, con el aval del candidato a gobernador Atilio Benedetti.
“Nunca se va a reconocer públicamente, pero los cargos tienen precio”, se despachó Solari, ante un auditorio que ocupaba menos de un cuarto de las sillas rojo y blancas del salón de la sede central de la UCR entrerriana. Y dio ejemplos: “La concejalía, 40 mil pesos en las ciudades más o menos importantes. Y diputados 100 mil pesos. Quien garantice poner eso tiene asegurado estar en una lista”, sostuvo y aclaró que no lo decía por Benedetti, que financió de su bolsillo la mayor parte de los gastos de campaña con los que la UCR volvió al triunfo en 2009.
“No quiere decir que todos hagan lo mismo, pero esta es la realidad”, siguió Solari. Y reveló: “Para proponer otra alternativa a la conducción de Pepo (Artusi), entre otras cosas teníamos que estar hablando de 200 a 300 mil pesos. Vamos a hablar claro. Si de boleta nomás tenés 40 a 50 mil mangos”.
Dijo que “este análisis, que no es económico-material, hace a los análisis políticos que se hicieron y a la conveniencia o no política del enfrentamiento. Porque, digamos claramente, no hubo miedo, como algún taita con la vaina anda diciendo por ahi… Lo mismo podríamos decir nosotros, que no vinieron (al congreso) porque tenían miedo a la discusión. No se hizo (la lista alternativa) porque se analizó el gran esfuerzo que había que hacer y además el gran desgaste que íbamos a tener los radicales ante un peronismo que, por más que esté dividido hacen y deshacen a su antojo”.
Como con Hilma
Solari consideró que “la herida iba a ser mucho más profunda” si daban la pelea interna y “con el serio riesgo de que la propuesta nuestra ganase”.
Comparó la situación con aquel congreso de 2009, cuando en medio de las deliberaciones para la aprobación de la lista de candidatos a diputados nacionales, Benedetti leyó un fax de Lilita Carrió que “nos ordenó que sea Hilma Ré la candidata” mujer en segundo término, en lugar de conservar el acuerdo de esa banca para el socialismo que habían sellado las conducciones de la UCR y el PS.
“Si proponíamos en ese momento que se votase íbamos a ganar nosotros. Lo que ocurría era que el candidato a diputado nacional nuestro iba a salir un pato rengo, como le dicen los yankis”, comparó Solari, más de un año después.
“Fue una actitud madura que tuvimos, la misma que tuvimos ahora. Lamentablemente, la lista propuesta no es contenedora de la realidad partidaria. De las seis líneas que reconoció el anterior congreso (Benedetti, Cusinato, Vera, Troncoso, Kirpach, Lesca) sólo contiene a dos”, enumeró.
De la Redacción de Página Política

