¿Qué cosa puede interesarle al mundillo político provincial de la llegada de Sergio Massa? Una: si hay o no contactos con dirigentes del oficialismo entrerriano. Sin que se lo pregunten, el referente del Frente Renovador lo lanzó sin tapujos y, encima, lo quiso hacer pasar como una “anécdota”.
“Varios intendentes de esta provincia charlan con nosotros. Los invitamos, pero primero nos dijeron que tenían miedo; y, segundo, parece que les armaron una reunión a esta hora”, comentó, risueño, Massa en la conferencia de prensa.
Pregunta obligada: ¿Quiénes son esos intendentes? La respuesta: “No los puedo exponer. Charlamos todo el tiempo. Uno de ellos chatea conmigo por Blackberry. Que sean ellos los que lo digan. Igual, es una anécdota eso, nosotros estamos para instalar una nueva agenda, que es la que la gente quiere y lo expresó el 27 de octubre. No vengo a arruinar ningún sueño entrerriano”.
Al diputado nacional lo acompañaban en la mesa el ex gobernador de Chubut, Mario Das Neves; el diputado nacional Felipe Solá; el ex ministro de Economía, Miguel Peirano; Mirta Tundis; Jorge Busti, Cristina Cremer y Luis Leissa. Todos ellos también lo escoltaron en la caminata por la peatonal.
La presentación ante la prensa la hizo el propio Busti. No solo hubo periodistas locales, sino un importante equipo de prensa que acompañaba al tigrense: fotógrafos, camarógrafos y comunicadores con netbook procesando todo el tiempo información audiovisual en el lobby del hotel.
Massa contó que su vista a Entre Ríos se enmarca en una recorrida por el país “para sumar a la gente que, por más que piense diferente, esté dispuesto a compartir un espacio y erradicar el odio”.
Más adelante sacó a relucir sus posicionamientos en términos de seguridad. Pidió cadena perpetua para los narcotraficantes y una ley de derribo. También el federalismo parece estar en su vademecum. “Siete pesos y medio, de cada 10, van al gobierno nacional. Tenemos que debatir el reparto de los recursos”, propuso.
Sobre el final, se lo consultó acerca las candidaturas testimoniales. La consulta fue con el ejemplo de José Eduardo Lauritto, quien finalmente no asumirá su banca. “Fue el peor error que cometí en mi carrera política. Lo hice en 2009. Pedí perdón. No soy quien para juzgar”, soltó.
En la puerta lo aguardaban unas cincuenta personas con cámaras que no pudieron ingresar a la conferencia.

