“Debo confesar que me asombra el nivel de oportunismo y de semejanza con las hienas por parte de casi la totalidad de la dirigencia política entrerriana, cuando se refieren al diputado (Ricardo) Troncoso y la situación personal por la que atraviesa”, se despachó el diputado Alejandro Bahler.
“Nada es suficiente ni nadie se salva a la hora de sumar rédito desde las desgracias de otros, si eso no es alimentarse de carroña como las hienas, entonces no entiendo nada”, arremetió en un parte de prensa y expresó su “solidaridad”.
Bahler consideró “a quienes salieron a responsabilizar al diputado Troncoso por el accionar de un familiar suyo -alguien que largamente pasó su mayoría de edad, es consciente de sus actos y actúa en forma separada de su entorno-, de oportunistas de la más baja categoría, casi en paralelo con las costumbres de ese animal carroñero”.
Luego apuntó: “Que pares de Troncoso guarden un silencio también oportunista, tratando de alejarse de quien ahora es algo que molesta, habla de una dirigencia para la cual todo vale”.
“No sirve y es bochornoso sacar algún tipo de rédito como consecuencia de una desgracia ajena, encima por un familiar, el cual no es incumbencia del propio diputado. Ninguno se acercó a preguntarle cómo fueron los hechos, que relación lo une, nada, solo callaron o acusaron sin saber muy bien a quien y porque, atacaron cuando vieron a la ‘presa’ en dificultades, como las hienas”, asentó el diputado del Frente Renovador.
Luego Bahler aclaró que “nada me une al diputado Troncoso, venimos de partidos distintos, nunca compartimos más que nuestras bancas en el recinto, él es del suroeste, yo del noreste de la provincia. Hasta me animo a decir que seguramente actuaría distinto en política a como él lo hace, pero de ahí a dejar que las hienas se alimenten de la desgracia ajena, jamás, no todo vale en política, y mucho menos en ese nivel”.
Asimismo, el legislador del Frente Renovador señaló: “Para quienes actuaron de esa manera, más abajo les dejo algunas costumbres de la hiena, al diputado Troncoso, hacerle llegar mi solidaridad en este momento, ya que nadie está exento de pasar por situaciones semejantes cuando de un familiar se trata, a la sociedad en general, pedirle que antes de juzgar, miremos nuestro interior, nuestra realidad y nuestro entorno, para ver si estamos en condiciones de tirar la primera piedra”.
Por último, Bahler manifestó que la dentadura de las hienas “es muy potente, pues están especializadas en alimentarse de carroña y triturar huesos, por lo que una mordida en el cuello de la presa, es sinónimo de una muerte casi instantánea”. “Poseen un extraordinario sentido del olfato, pues tienen la habilidad de oler a largas distancias. Dado que las hienas cazan sobre todo por la noche y devoran todas las partes, queda poca evidencia de sus comidas reales”.

