En el oficialismo reina el convencimiento de que gobernarán la provincia por cuatro años más. Cualquier encuesta- incluso las que maneja la oposición – muestra números para entusiasmarlos. El Frente para la Victoria no obtendrá un vendaval de votos como en 2011. Eso también dicen los trabajos de opinión pública.
Con ese escenario, en el peronismo se reparten ministerios. Un nombre confirmado en un supuesto gabinete de Gustavo Bordet es el de Hugo Ballay. Se trata de uno de los integrantes del “círculo rojo” de Sergio Urribarri. Ese ámbito de extrema confianza se completa con Julio Rodríguez Signes, que continuará en la Fiscalía de Estado. Ballay actualmente se desempeña como jefe de Gabinete y le adjudican ser quien maneja el vínculo con Buenos Aires en materia de gestión. A partir del 11 de diciembre se convertirá en ministro de Economía, confirmaron a Página Política en Casa de Gobierno. Ese día se dará por finalizada una de las gestiones más largas de la historia de la provincia. Diego Valiero dejará su despacho luego estar al frente de la cartera económica durante tres períodos.
Otro nombre que dan por hecho que formará parte del gabinete es el de Mauro Urribarri. Sin lugar en las listas, el hijo del gobernador pasará a ocupar el puesto de Ballay.
Hay otros dirigentes que están en el radar de Casa de Gobierno y de Bordet para ocupar un lugar en el gabinete. Juan José Bahillo, segundo en la lista de Diputados, se convertiría en el ministro de Planificación. Al pegar el salto de la Legislatura al Ejecutivo, el corrimiento favorecería a un dirigente de Gualeguaychú: Raúl Riganti, actual intendente de Larroque y candidato a diputado en el lugar 19.
Dos dirigentes que suenan pero aún no los confirman son los intendentes José Nogueira y Carlos Schepens. El jefe comunal de La Paz iría al Ministerio de Salud (se debería desdoblar con Desarrollo Social); mientras que el de Concepción del Uruguay ocuparía el Ministerio de la Producción.

