Los diputados provinciales Fabián Flores y Rosario Romero y el concejal Enrique Ríos -es decir, los pocos dirigentes que ocupan cargos electivos por el Frente Entrerriano Federal y no volvieron al redil oficialista- acompañaron al ex gobernador Jorge Busti en un plenario que tuvo lugar este lunes a la noche en la sede paranaense del Frente Entrerriano Federal (FEF), según se contó, para “diagramar 2013”.
Lo que se comunicó a los medios es lo de siempre: la ratificación, a pesar de las fugas sufridas, de la continuidad del partido que hace un par de años inventó Busti para resolver sus diferencias con su sucesor, Sergio Urribarri.
La reunión se produce en medio de una diáspora en el bustismo que no cesa. Al regreso al PJ de los cinco intendentes que fueron votados en 2011 en las listas del FEF y a la salida de cuatro de los seis diputados que asumieron por esa fuerza en diciembre, se sumó la huída de las concejalas Alicia Portillo y Graciela Quinteros.
Si el FEF fue la forma que encontró Busti de resolver sus diferencias con Urribarri en el peronismo sin correr los riesgos de ser derrotado en la interna, los intendentes y la mayoría de los diputados y concejales han terminado, finalmente, aceptando la máxima aquella de que el que gana conduce y el que pierde acompaña. Claro que lo hicieron recién un año después y con el efecto colateral de desconocer la voluntad popular que los sentó en sus bancas para ser oposición y no otra cosa.
El FEF comunicó que en el plenario los dirigentes ratificaron que la propuesta electoral tendrá un perfil “claramente opositor al oficialismo gobernante pero con la mirada puesta en el pueblo y sus reclamos sociales”, en referencia a la reciente movilización del 8N. Si aspira a cosechar algún voto de esa masa de ciudadanos disconformes, Busti deberá esta vez poner un poco más de cuidado en elegir sus candidatos “opositores”.

