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Cómo fue el acuerdo con la oposición de 2018 que le permitió desdoblar a Bordet

La ley 10.615, que fija la fecha de la elección provincial y ahora se va a modificar, fue fruto de un acuerdo entre Bordet y Cambiemos en 2018. Había fracasado el intento de introducir la boleta única de papel, la representación de minorías y la equidad de género. Pero el acuerdo con la oposición le permitió a Bordet desdoblar en 2019, aunque con un margen de discrecionalidad acotado.
Pablo Bizai
Por: Pablo Bizai
pablobizai@gmail.com

Las reformas electorales en Entre Ríos no necesitan de una mayoría agravada. Y por eso están sujetas al interés de las circunstanciales mayorías simples. Actualmente, el peronismo tiene los votos para correr 105 días para adelante la fecha de las elecciones provinciales que contempla la ley 10.615 y darle al gobernador Gustavo Bordet la facultad de decidir, a fines de abril, si convoca a elecciones para el 24 de septiembre, con primarias el 30 de julio.

En la convención que reformó la Constitución provincial en 2008, el peronismo se opuso a exigir mayoría especial para las leyes electorales. No obstante, el gobernador Bordet buscó en 2018 consensuar una reforma política que pretendía imprimir importantes cambios.

Aunque limitado estrictamente al plano electoral, la iniciativa proponía el reemplazo de la por años cuestionada boleta sábana por una Boleta Única de Papel (BUP), al estilo de la que rige en Santa Fe, la equidad de género y la representación de las minorías partidarias en la confección de las listas de candidatos.

Pero el proyecto chocó con las diferencias dentro del peronismo, expresadas centralmente desde la Cámara de Diputados que durante el primer mandato de Bordet presidía el ex gobernador Sergio Urribarri.

El proyecto de un nuevo código electoral se terminaría cayendo definitivamente cuando, para fines de junio de 2018, la UCR y el PRO –los dos partidos principales de Cambiemos- se resistieron a darle a Bordet la posibilidad de desdoblar las elecciones y plantearon que las reformas electorales debían empezar a regir a partir de 2023.

En el camino quedó la BUP que tanto defendió Cambiemos; la representación de las minorías que siempre aplicó la UCR y que pedían sectores internos del PJ y la equiparación de género para el armado de las listas, que en ese momento era resistido por igual en el peronismo y en Cambiemos, pero que sin embargo sería sancionada por separado dos años después.

 

Reforma abreviada

Caído el nuevo código electoral, en el peronismo se buscó, a mitad de 2018, la forma de salvar lo indispensable para el futuro de esa fuerza: dejar en manos del Gobernador la posibilidad de separar las elecciones provinciales de las nacionales.

Bordet tenía las manos atadas por una reforma a las apuradas que había hecho en 2015 el entonces gobernador Urribarri y que obligaba a ir a primarias en agosto.

Pero a diferencia de aquella reforma de tres años antes, votada sólo por el oficialismo de entonces, la reforma política abreviada que votaría en 2018 primero el Senado y luego Diputados fue fruto de un acuerdo con la oposición. Cambiemos terminaría acompañando una opción a la que públicamente se había opuesto, marcando que el desdoblamiento costaría 500 millones de pesos y que obligaría a los entrerrianos a votar hasta cinco veces en 2019.

El acuerdo de Bordet con Cambiemos disolvió el contenido del entendimiento interno que el peronismo había alcanzado unas semanas antes para una reforma política abreviada, sobre la base de un anteproyecto que había motorizado el entonces diputado José Allende.

El eterno jefe de UPCN, que algo supo de supervivencia política en sus 20 años consecutivos en la Legislatura, abrevió la reforma electoral a lo medular para los intereses de continuidad en el poder del oficialismo: darle a Bordet la posibilidad de especular con el mejor momento para votar en Entre Ríos y contener la interna fijando por ley el generosamente bajo piso del 15% para la integración de las minorías.

Pero en el acuerdo con Cambiemos el contenido de la reforma varió sensiblemente. Se suprimió  la representación de minorías (que pedía el kirchnerismo) y se limitó al máximo el margen de especulación de Bordet al fijar en la ley una fecha precisa para los comicios provinciales. El proyecto del peronismo le permitía a Bordet llamar a elecciones entre abril y noviembre de 2019. Tras el acuerdo con Cambiemos sólo pudo optar entre el 9 de junio o la simultaneidad con las nacionales en octubre.

Con el proyecto del peronismo, Bordet podía extender la incertidumbre sobre la fecha de las elecciones hasta bien entrado el año 2019. Tras el acuerdo con la oposición, el límite máximo para esa convocatoria pasó al 12 de enero. Si no convocaba para esa fecha, se votaba todo en octubre.

A principios de diciembre de 2018, Bordet convocó a elecciones provinciales separadas de las nacionales y se constituyó en el tercer gobernador en acudir al desdoblamiento electoral. En Entre Ríos siempre se votó junto con las nacionales. Las excepciones fueron dos:

Sergio Montiel. Amparado en la excepcionalidad del adelantamiento presidencial de Eduardo Duhalde del 27 de abril de 2003, el gobernador radical terminó llevando las elecciones al 23 de noviembre de ese año, como un modo de achicar lo más posible la transición y conservar poder.

Jorge Busti. Convocó para el 18 de marzo de 2007 con el propósito de proteger a su delfín, Sergio Urribarri, de su competidor interno Julio Solanas. Si optaba por la simultaneidad con las nacionales en octubre, corría el riesgo de que Cristina Fernández pegara su boleta a la de Solanas, que en las elecciones de 2003 se había jugado por Néstor Kirchner, mientras Urribarri juntaba votos para Adolfo Rodríguez Saá; y Busti –que por entonces era el jefe del peronismo entrerriano- se mantenía prescindente en una provincia donde finalmente ganó con comodidad Carlos Menem.

Lo demás es historia conocida. El 9 de junio de 2019, Bordet se convertía en el gobernador entrerriano que fue electo (en este caso reelecto) por el porcentaje más alto desde la reapertura democrática de 1983: el 57,43% de los votos. Además de sus méritos propios y de su visión para desdoblar las alecciones, pudo alcanzar ese record gracias al desgobierno de Mauricio Macri y la unidad del peronismo que promovió Cristina Fernández.

Fuente: Página Política
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