El espacio interno del Partido Justicialista que conduce Augusto Alasino viene manteniendo encuentros con militantes de algunos lugares de la provincia. El último fue el viernes, en Concordia.
Este sector participó con la agrupación Basta de las PASO en el marco de las elecciones legislativas del año pasado. Héctor Maya fue el candidato a senador (sacó 19.688 votos); y Aníbal Vergara a diputado (19.690).
Derrotados en la interna del PJ, con un discurso anti K, Vergara confesó que “los compañeros” del espacio acompañarían en la general la boleta ganadora del Frente para la Victoria. Sin embargo, Maya desmintió esa decisión y se llamó a silencio.
Vergara, inquieto, hizo declaraciones a la prensa vanagloriando a Sergio Urribarri. Lo calificó como un peronista lejos de ser “un paladar negro K”. También le agradeció al gobernador que le hayan abierto las puertas del partido. En su apertura al diálogo, Vergara se sacó una foto con Adrián Fuertes, enrolado en el Frente Renovador. Aníbal es así, conversador.
El escenario ahora es otro. El titular del Ejecutivo entrerriano está en plena campaña presidencial. Desde el sector de Alasino alegan haber dejado de tener algún contacto con el oficialismo tras las PASO. Mientras tanto juntan tropa y hablan por teléfono con algunos contactos en Buenos Aires y Córdoba.
El viernes, en Concordia, emitieron un documento en el que hicieron saber que participarán de las internas partidarias para renovar la conducción del PJ a cargo de Urribarri. El mandato finalizaría a fin de año, calculan en el alasinismo. ¿Se convocará a elecciones? No es una preocupación del peronismo el partido como institución.
El texto, que se limita a la exclamación de principios, deja otra consiga: la decisión de participar en las elecciones generales del año que viene. ¿Alasino, sobreseído en la causa por la causa Banelco, será candidato?
En el espacio mantienen contacto con el gobernador Juan Manuel De la Sota. Al cordobés lo ven como compañero de fórmula de Daniel Scioli. Ese binomio es el que analizan como el más viable. El mandatario mediterráneo le sumaría una buena porción de electorado peronista al bonaerense en la interna, no así el entrerriano. Dos cuestiones lo alejan al alasinismo de Urribarri y Massa, la otra propuesta peronista: no entonarán nunca el discurso ultrakirchnerista que pregona el mandatario; y no darán la pelea por fuera de la estructura del PJ, como propone el ex intendente de Tigre.
No están armando para Scioli, pero ven al ex motonauta y De la Sota como dos dirigentes capaces de unir a buena parte del peronismo.

