En la sesión de este jueves del Concejo Deliberante de Paraná tomó estado parlamentario un nuevo régimen de Presupuesto Participativo remitido por la intendenta Blanca Osuna y que tiene por objetivo establecer un proceso de participación e intervención directa para la asignación de recursos.
“El ciudadano deja de ser un simple eslabón de la política tradicional, donde sólo se limita a elegir las autoridades que lo representaran, para pasar a ser un real y permanente protagonista de la gestión pública”, dijo la jefa comunal.
El nuevo régimen de Presupuesto Participativo contempla la división de la capital provincial en “Zonas Comunales”, en cuyo ámbito los vecinos podrán elaborar iniciativas que se ajusten a sus intereses.
El presidente del bloque radical, Miguel Rettore, aclaró que hace “12 años hay un proyecto que duerme y nadie se ha hecho cargo” y que los presentado por el gobierno municipal es un proyecto de modificación.
El concejal señaló que “cuando esta gestión mandó el Presupuesto para este año, que luego fue aprobado, sólo el 5 por ciento destinó a la cuestión participativa”. “Pero bueno, es bueno que se atienda esta cuestión”, agregó en declaraciones al programa En el dos mil también, que se emite por FM Litoral
El texto establece como fuente de financiamiento de los proyectos que resulten seleccionados por las “Asambleas Zonales” la recaudación resultante de la aplicación de la Tasa Solidaria para Contribución de Obras Públicas. La misma constituirá el monto general de referencia sobre el cual, posteriormente, se asignará a cada “Zona Comunal” un valor de reseña para elaborar los respectivos proyectos.
La normativa “contribuirá la pretendida profundización de la participación ciudadana, ya que por intermedio del presupuesto participativo el ciudadano dejará de ser un simple eslabón de la política tradicional, donde sólo se limitaba a elegir las autoridades que lo representarán, para pasar a ser un real y permanente protagonista de la gestión pública”, según se lee en los considerandos.
El espacio generado “permitirá al ciudadano común participar directamente en la toma de decisiones respecto de los destinos de una proporción de los fondos públicos, los que se afectarán democráticamente a la realización de obras y acciones sociales que redundarán en beneficio de las diferentes comunidades barriales de la ciudad”.

