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El oficialismo cierra filas y sale a bancar al Gobierno

Los senadores pusieron en contexto el momento en que se tomó deuda y apuntaron a la devaluación macrista. Los diputados le recordaron a Cambiemos que también se endeudaron. Casaretto explicó el proceso de negociación y lamentó que la oposición prefiera defender a los bonistas que a los intereses entrerrianos.
Por: Redacción de Página Política

El oficialismo cerró filas para respaldar al gobierno provincial tras la denuncia de un grupo de bonistas en los tribunales de Nueva York por vencimientos no pagados respecto al Bono ER 25 que fuera emitido en 2017.

El bloque de senadores respaldó a Gustavo Bordet en las acciones “frente a la reciente amenaza de un grupo de acreedores de demandar a la Provincia en los tribunales de Nueva York”.

“Esa herramienta de financiamiento se emitió por un capital de 500 millones de dólares a pagar en tres amortizaciones (2023, 2024 y 2025) y una tasa de interés pagadera semestralmente de 8.75%. Pero queda claro que las condiciones económicas del país en 2017 cambiaron rotundamente a partir de la gran devaluación en 2018, que fue seguida de una aguda recesión, lo que llevó al gobierno del entonces presidente Mauricio Macri a gestionar el crédito más grande que ha dado el Fondo Monetario Internacional en toda su historia, y terminó desencadenando una crisis de tal magnitud que no es necesario describir demasiado porque los argentinos la conocen por haberla padecido”, expresaron los legisladores, en línea con lo que manifestó el propio Gobierno tras conocerse la noticia y la reacción de la oposición.

Los senadores sostuvieron que “para tener una idea del impacto que la situación tuvo en las finanzas provinciales, se puede señalar que la variación del tipo de cambio fue del 191% desde la fecha de emisión del Bono en 2017 hasta el 2019, mientras los recursos crecieron solo el 92%, y los ingresos en dólares cayeron 36%”.

“Ante este panorama el gobierno entrerriano actuó responsablemente. Y en el marco de una pandemia global sin precedentes, cuando en agosto de 2020 no pudo afrontar el pago de los intereses, inició el proceso de reestructuración de la deuda”, apuntaron.

“El gobierno provincial –siguieron los senadores – priorizó el cuidado de la salud en el marco de la pandemia del Covid-19, priorizó la contención social en un contexto de caída de la actividad económica, e impulsó la obra pública y el sostenimiento de fuentes de trabajo. En este contexto, donde esas acciones resultaban imprescindibles, hizo además una propuesta de pago acorde a sus posibilidades preservando el equilibrio financiero logrado”.

Más adelante, aseguraron que el gobierno entrerriano “hizo lo que tenía que hacer, con seriedad y respetando las prioridades que la pandemia impuso. Por eso nos llama la atención que un grupo de bonistas anuncie que hará una demanda en los tribunales de Nueva York, en vez de buscar la forma de alcanzar un acuerdo, al que la Provincia siempre estuvo dispuesta. Pero más nos llama que algunos dirigentes locales de la oposición utilicen esa circunstancia con el solo objetivo de criticar al gobierno provincial, sin considerar que fue un gobierno nacional de su signo partidario el que nos llevó a esta debacle”, cerraron.

 

La oposición acompañó

Palabras similares también tuvieron los diputados del frente Creer. “Este crédito por 500 millones de dólares fue tratado y votado en la Legislatura provincial con la anuencia de las fuerzas opositoras que hoy, con rasgos de necedad y oportunismo, critican al Gobernador sin tener el más mínimo empacho en levantar la voz y señalar con el dedo, siendo que fueron las políticas que desplegó el gobierno de Cambiemos, hoy Juntos por el Cambio, las que terminaron en la peor crisis económica de los últimos 20 años, con la mitad de la población bajo la línea de la pobreza y millones de argentinos en la miseria más absoluta”, sostuvieron en su documento. Y recordaron que “los lineamientos macroeconómicos presentados por el presidente Macri y su equipo económico despertaron la voracidad de la especulación, lo que motivó el quiebre de la confianza de los mercados internacionales en la administración de Cambiemos y cerró de un día para otro el acceso a fondos frescos, provocando una estampida del tipo de cambio que saltó de 17 a 60 pesos en pocos meses, dejando como un mal chiste la proyección del entonces ministro de Economía, Alfonso de Prat Gay, que estimaba para 2019 un dólar a 22 pesos”.

“La administración ordenada de los recursos públicos que ha sostenido Bordet permitió a Entre Ríos cumplir con sus compromisos externos e internos mientras se registraron condiciones económicas y financieras manejables. Pero a comienzos del año pasado se desató una crisis de escala global que arrasó todo: la pandemia por el Covid – 19 paralizó el mundo con drásticas consecuencias en lo humano y lo social que obligaron a los gobiernos a priorizar lo urgente para mantener la salud y la alimentación de la población”, contextualizaron. Y añadieron: “Fue en ese contexto que el Gobernador decidió, con el acompañamiento de las autoridades nacionales que cerraron un nuevo proceso exitoso de renegociación de la deuda externa dejada por gobiernos anteriores, mejorar las condiciones del endeudamiento provincial postergando el pago del segundo cupón de intereses de 2020, que vencía en agosto, e iniciar con los acreedores un proceso de negociación de buena fe”.

 

Bonistas por entrerrianos

La otra voz que se sumó para respaldar a Bordet fue la de Marcelo Casaretto, uno de los voceros económicos del oficialismo nacional en el Congreso.

“Llama la atención que dirigentes de Juntos por el Cambio defiendan los intereses de los bonistas, y no los del pueblo entrerriano”, les asestó el contador.

Y agregó: “En la renegociación de la deuda nacional, la mayoría del Congreso respaldó el proceso, en el entendimiento que los ahorros en el pago de la deuda externa se vuelcan en la economía nacional, tal como se muestra en el Presupuesto Nacional 2021. Pero los mismos dirigentes cuando vienen a Entre Ríos, le piden al Gobernador que pague todo lo que los bonistas y sus abogados reclaman, aún en detrimento de las obras o programas que beneficien a los entrerrianos”.

Casaretto aseguró que Entre Ríos “está negociando de buena fe” con los bonistas, desde agosto. Hubo dos reuniones con bonistas y varias con los abogados que los representan. Entre Ríos presentó tres propuestas de pago con menores tasas de interés y mayores plazos de pago, acordes con los intereses de los entrerrianos, mejorando en cada caso el valor neto presente de las ofertas, según explicó el diputado nacional.

La mayoría de las provincias están en el mismo proceso de negociación, como Buenos Aires, Córdoba, Chaco, La Rioja, Salta, Tierra del Fuego, Jujuy. Algunas provincias que cuentan con recursos de hidrocarburos han cerrado renegociaciones poniendo esos recursos en garantía, como es el caso de Chubut, Rio Negro, Mendoza y Neuquén, “aunque en alguno de esos casos, a costa de no pagar los sueldos de sus trabajadores en tiempo y forma”, sostuvo.

Entre 2015 y 2019 durante la gestión de Macri la deuda nacional creció hasta U$ 323 mil millones, representando el 90% del PBI de la Argentina. Esta deuda se concentraba en el corto plazo y con altas tasas de interés. Uno de los conceptos fundamentales fue la deuda con el FMI por U$ 43 mil millones. Durante esos años, el gobierno nacional incentivó y promovió que las provincias tomaran deuda en dólares mediante bonos sujetos a legislación extranjera. Las provincias tomaron U$ 12.300 millones, con administraciones de todos los signos políticos. Entre Ríos realizó una colocación de U$ 500 millones, básicamente para refinanciar deudas de corto plazo, como letras en el mercado local, con altas tasas de interés. De la misma manera municipios entrerrianos de todos los signos políticos tomaron deuda en dólares para financiar proyectos de inversión.

“La caída del PBI nacional de 2018 y 2019, más la devaluación de la moneda nacional durante el gobierno anterior, llevaron a una fuerte incidencia de los servicios de la deuda sobre el presupuesto nacional. La negativa situación económica de Argentina y el empeoramiento de los indicadores de empleo y pobreza, llevaron a que los argentinos decidieran un cambio de rumbo en las elecciones de 2019”, subrayó Casaretto.

El Gobierno que asume el 10 de diciembre de 2019 inicia  una renegociación de las condiciones de la deuda nacional mediante dos leyes aprobadas por el Congreso Nacional. En primer lugar la deuda en dólares bajo legislación extranjera y en segundo lugar la deuda en dólares bajo legislación nacional, que culminaron en agosto del 2019, consiguiendo mayores plazos y menores tasas de interés.

“Son momentos de apoyar al gobierno entrerriano en esta dura negociación” y no de mezquindades de dirigentes que piensan en titulares en los medios de estos días, sin una  visión de los intereses de los entrerrianos, en el presente, y en el mediano y largo plazo, concluyó el diputado.

Fuente: Página Política
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