Para Emilio Martínez Garbino no hace falta argumentar por qué está en la cancha para esta elección legislativa, como primer candidato a senador nacional por Unión Popular. “No tengo que explicar de qué se trata esto. Si la gente que tiene vocación no se mete, los piratas, los corsarios van a seguir dominando la política”, resume su perspectiva y el rol que asume en este marco.
En una entrevista con Página Política, en el marco de los diálogos con los candidatos, el gualeguaychuense abordó diversos temas, desde lo político económico, hasta los comportamientos de la sociedad.
Tiene reclamos en su caso: “La sociedad debiera despojarse de hipocresía, ser más sincera. Putea a la política porque le resulta más fácil eso que putear al político, que meterse con ese al que vio crecer y pasar de la bicicleta a la 4×4. La sociedad putea a la política y manda al tacho de basura algo que es noble”, afirma el exdiputado nacional en tres períodos y exintendente de Gualeguaychú, la ciudad que ha puesto otros dos referentes del peronismo de Entre Ríos encabezando listas: Guillermo Michel, por el PJ; y Héctor Maya, por el Partido Socialista.
El desafío es “lograr que la gente sepa que el 26 de octubre la Unión Popular va a estar presente”. “Aquí no hay sal y pimienta en aspectos de prontuario”, planteó como particular característica de su fuerza política que lleva en la boleta para la Cámara de Diputados a Silvio Farach, oriundo de Federal y presidente de la Federación Económica de Entre Ríos (Feder).
Afirma que la posibilidad de llegar al electorado, en su caso, “se facilita mucho con la Boleta Única. Sin la BUP sería imposible. No se puede encarar el proceso electoral sin un peso en el bolsillo. Y nosotros no lo tenemos. Tenemos que recurrir, para hacer esto, a la inteligencia, la creatividad. No tenemos para llenar las rutas de pasacalles”.
Tiempos libertarios
Martínez Garbino fue legislador nacional en tres oportunidades: entre 1993 y 1997; entre 1997 y 1999 cuando renunció para ser intendente de Gualeguaychú; y en el período 2005- 2009, electo por la Concertación Entrerriana. Caracteriza las particularidades que tiene el presente, con Javier Milei en Casa Rosada.
“Es un gobierno que nace con un voto forzado. Un voto que no quería que siguiera lo que estaba. No es un voto de fidelidad. Es un voto desesperado. Milei generó cierta respuesta tomando decisiones que la política jamás tomaba para no pagar ningún costo”, dijo y repasó acciones como la no emisión, la pretensión del déficit cero y algunas medidas de ajuste: “Acorraló a las provincias para que no hagan derroche y apuntó a bajar la inflación que es un gran drama argentino. Y la bajó, más allá de los costos que se han pagado. De ese modo, generó una esperanza que hoy se empieza a desvanecer. La gente empieza a asumir que es un derecho adquirido el contar con estos niveles de inflación”, analizó Martínez Garbino.
Subrayó que “la historia es cíclica” y mencionó otras veces que “la gente asume como propio un logro del gobierno y empieza luego a exigir otro tipo de respuestas”. “Ahora va a pasar lo mismo. Milei mostrará que la inflación es del 1,7%; del 1,9%. Pero no puede seguir reclamando ‘miren lo que hice’. Eso ya se acabó. Si todavía tiene vida con eso, le va a durar muy poco. Y el gobierno no está con capacidad de dar respuestas porque no hay equipo y porque para ellos la microeconomía no es importante”, razonó.
“Ellos confían todo en la macroeconomía, todo en que el derrame suceda. Y la microeconomía es la jubilación, el empleo, el estado de las rutas. Ahora la gente mira todo eso con mayor preocupación”, advirtió el candidato que hizo notar que la particularidad, esta vez, es que “la gente ya adquirió la inflación baja como derecho y no se lo va a regalar a nadie”. “El pueblo dirá ‘hicimos el sacrificio, ahora queremos que nos lleven a buen puerto’. Va a ser muy existente en esto”, vaticinó.
El dirigente de Gualeguaychú avizoró además una rejerarquización de la vida democrática. “Cuesta a veces la defensa de la democracia porque la población de 42 años para abajo no conoce lo que es la ‘no democracia’. Y lo que le ofrece hoy es algo devaluado, muy débil que no tiene respuesta”.
“Revalorizar la democracia supone tener presente que no se trata solamente de ir periódicamente a elecciones para cambiar las autoridades. Se trata de la democracia en la vida cotidiana, diaria, en los valores de la convivencia. Se trata de mirar otras cuestiones como la seguridad, por ejemplo, que tiene mucho que ver con la vida democrática”, dijo y argumentó al respecto una falencia de la dirigencia política en esta dimensión: “Sin democracia, la seguridad está a cargo del régimen militar. Venimos de un régimen militar en el cual un sector combatía, eliminaba al otro”. Advierte que los tiempos en democracia no han sabido consolidar una perspectiva de la seguridad que dé respuestas: “Todavía vivimos con la misma perspectiva y hemos errado las cosas, poniendo al victimario como héroe y a la víctima como culpable”.
El proyecto que falta
Para Martínez Garbino sigue estando pendiente un proyecto de provincia potente. Se ilusionó con Rogelio Frigerio, pero encontró en las líneas generales del gobierno de Juntos por Entre Ríos una continuidad: “Pagar sueldos, pagar jubilaciones, evitar escándalos, apagar incendios. Y si sale algo de fondos para alguna obrita, bienvenido sea”.
Encuentra que tales premisas fueron la marca de los tiempos del peronismo en la gestión. Y diferencia a Jorge Busti y a Mario Moine, a los que caracteriza como “peronistas”, de los que llevaron adelante Sergio Urribarri y Gustavo Bordet, “que fueron gobiernos muy divorciados del peronismo porque confunden asistencialismo con justicia social; asistencialismo y lealtad eterna”. Frigerio no habría logrado romper con esa dinámica que supone, según Martínez Garbino, “una sociedad entrerriana que se vuelve conformista”.
Prefirió, en línea con la mirada que tenía Sergio Montiel, imaginar a Entre Ríos en el marco de la Región Mesopotámica, dejando de lado el horizonte planteado de la Región Centro, con Santa Fe y Córdoba. “Por historia cultural, por los ríos, por la hidrovía, por las represas hidroeléctricas, por las producciones similares, como el arroz y el citrus, por la frontera con Brasil, hay que retomar esa idea (la Región Mesopotámica)”, postuló el candidato que puso en primer lugar la urgencia de resolver el costo de la energía para imaginar el desarrollo económico.
Si fuera electo, descarta aglutinarse en un bloque de identidad nacional. “Uno puede coincidir pero tenemos que representar a las provincias. No representamos a la Casa Rosada, ni somos expresión de un interés partidario. Después de las elecciones, representamos a la provincia”, respondió el dirigente que tiene encuentros habituales con referentes nacionales del peronismo entre los que figuran Moine, Víctor Reviglio (Santa Fe); Vicente Joga (Formosa); Sergio Acevedo (Santa Cruz); Ramón Puerta (Misiones).
Sobre la gestión de Frigerio, Martínez Garbino profundiza en lo dicho, en sostener esa inercia que describe como la que ya traía la provincia desde distintas gestiones peronistas. “Frigerio representó una oportunidad. Podría haber plasmado un proyecto de provincia pero no sé si las circunstancias, o terminar atrapado en una matriz de gobierno, generó una continuidad”.
En su mirada decepcionada, añade una lectura respecto de la alianza sellada con La Libertad Avanza: “Creo que apresuradamente Frigerio firmó esa alianza. No es punto de llegada para él en términos políticos. Se equivocó, me parece. No era necesario. Él tenía ahí al radicalismo, al PRO para hacer una alianza bien provincial. Pero no hubo ánimo para generar un proyecto”.
Para Martínez Garbino “hay un funcionariado no comprometido, sin arraigo en Entre Ríos. Eso repercute en el día a día de la gestión. Para ser un buen funcionario se requiere una fina sensibilidad, de lunes a lunes. Eso es ser intendente, eso es ser gobernador. En cambio ves un vacío en la gestión. Esto obliga al endeudamiento y al sometimiento que han tenido los gobernadores frente al gobierno nacional. Esto no es de ahora, viene de arrastre”, aseveró.
Fuente: Página Política

