Cuando faltan 16 meses para las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias que en 2015 definirán los candidatos con chances para pelear por la Presidencia, el escenario político argentino ofrece dos señales: un marcado nivel de fragmentación general y sólo tres postulantes instalados, liderados por el diputado del Frente Renovador Sergio Massa.
Ésa es la principal conclusión de una encuesta que Poliarquía Consultores hizo para La Nación, en la que el ex intendente de Tigre y líder del Frente Renovador registra una intención de voto del 25 por ciento de los electores consultados, seguido por el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, con el 21 por ciento , y el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, con el 16 por ciento.
Por detrás de ellos aparece otra terna de candidatos que pertenecen a un mismo espacio político, el Frente Amplio-UNEN. El grupo de tres diputados es liderado por el ex gobernador santafecino Hermes Binner, con el 9% de intención de voto, seguido por el ex vicepresidente Julio Cobos, con el 8%, y se cierra con una sorpresa: la legisladora Elisa Carrió, con el 6% de acompañamiento.
La lista se completa con el líder del Partido Obrero, Jorge Altamira, como la opción del Frente de Izquierda y los Trabajadores, con el 4% de intención de voto. En todos los casos, ante la hipótesis de que los comicios se realizaran hoy.
Frente para la Victoria
Entre quienes dijeron que participarían en las internas del Frente para la Victoria, un 48% indicó que votaría a Scioli, que quedó como el referente mejor posicionado del oficialismo, seguido de lejos por el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, con el 16%.
Pero también resultó interesante ver qué otros dirigentes completaron la lista kirchnerista: el senador nacional Aníbal Fernández y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, ambos con el 10% de adhesiones, y, por último, el gobernador preferido por la Presidenta, el entrerriano Sergio Urribarri, con el 6%.
Cuando a los encuestados se les propuso un escenario con sólo los dos postulantes mejor posicionados, un 67% se inclinó por Scioli, mientras que Randazzo cosechó la adhesión del 26% restante.
“El caso de Urribarri se puede explicar porque a los mandatarios del interior les cuesta lograr un nivel de instalación que los haga competitivos a nivel nacional. Lo contrario de Fernández, que logró un alto nivel de conocimiento por su recorrido en los medios, que compensa su imagen negativa”, interpretó Fabián Perechodnik, director de Poliarquía.
El estudio de Poliarquía se elaboró sobre la base de 1000 encuestas telefónicas a personas residentes en 40 centros urbanos de más de 10.000 habitantes, mayores de 18 años. Tiene un error estadístico de +/-3,2% para un nivel de confianza de 95%.

