La primera señal pública la dio el diputado nacional Julio Solanas, cuando el 3 de abril, en aquella foto de la unidad del peronismo de Paraná que se tomó a pedido del gobernador Sergio Urribarri, se detuvo en un amable saludo con José Carlos Halle. En ese mismo encuentro, que organizó el vicegobernador José Cáceres para calmar las aguas de la interna de la capital provincial, la intendenta Blanca Osuna evitó saludar a Halle.
Los tres gobernaron Paraná. Y las transiciones de Solanas a Halle y de Halle a Osuna resultaron traumáticas. Internamente las cosas se percibían más lógicas cuando Halle, peleado con su antecesor y con su sucesora, permanecía al lado del ex gobernador Jorge Busti, a quien acompañó en su salida del PJ para enfrenar a Urribarri desde el Frente Entrerriano Federal. Y Solanas y Osuna continuaron en el PJ junto al Gobernador, embanderados en el kirchnerismo. Desde ese lugar es que el solanismo constituye una pieza clave de la alianza interna que sostiene al gobierno de Osuna.
Pero tras la diáspora en el bustimo, Halle ha vuelto a ser un actor de la interna del PJ, con muy buena relación con Urribarri. Y es, hoy por hoy, el único candidato de peso y con historia lanzado a la intendencia dentro del peronismo de Paraná. Fuera de la alianza política que sostiene a Osuna, Halle construye electoralmente desde la crítica a la gestión municipal.
Solanas volvió a dar una señal hace unos días, cuando dijo que estaba dispuesto a hablar con su antiguo rival, que había llegado a denunciarlo en sede judicial al sucederlo al frente del Palacio Municipal.
Por lo que pudo averiguar Página Política, las relaciones entre el solanismo y el hallismo atraviesan por un buen momento, el mejor de los últimos años, al menos a nivel de las segundas y terceras líneas, donde se especula que un acuerdo entre los jefes sería un desenlace lógico y conveniente para ambos lados.
Afirman que entre Solanas y Halle no hay competencia para este proceso electoral. El diputado apunta a la Gobernación o en su defecto a la Vice o a una diputación nacional. Y en el solanismo por ahora no hay anotados para suceder a Osuna. Siempre se habló del viceintendente Gastón Grand, pero por lo pronto sólo hay rumores.
La conveniencia de un eventual acuerdo Halle-Solanas pasaría por la potencia que adquiriría una confluencia de dos de los cinco grupos más importantes del peronismo de Paraná, cuando en los otros tres sectores no hay lanzamientos formalizados. Osuna ha dejado trascender que buscaría la reelección; Cáceres mira a la provincia, igual que ministro de Gobierno Adán Bahl. Y ninguno tiene un delfín para la ciudad.
Los demás nombres anotados -con más o menos firmeza- como el ex funcionario de Osuna, Leonardo “Nano” Centurión; el presidente de la Caja de Jubilaciones, Daniel Elías; o los diputados Daniel Ruberto y Rubén Almará no están enrolados en los grupos más grandes de la interna del PJ de Paraná.
Naturalmente, un acuerdo Solanas-Halle implicaría la formal ruptura de la alianza del solanismo con Osuna, que mantiene más allá de las diferencias demostradas en el desarrollo de la gestión. Por eso es que, de producirse, ocurriría recién en el momento que el calendario indique que ha llegado la hora de arrancar la campaña electoral.

