La reforma política aprobada entre gallos y media noche y en pleno cronograma electoral quedó casi en desuso, para el oficialismo.
El primer cambio que se hizo fue la apertura a que precandidatos a intendentes puedan pegar con una, dos o tres fórmulas provinciales. Esa posibilidad venía a reflotar las conocidas colectoras cuando Sergio Urribarri estaba en la carrera presidencial.
Con la bajada del gobernador todo cambió. El abanico de propuestas para sucederlo en la Gobernación se sintetizó en un binomio de consenso. Esa idea de unificar bajó a los municipios y la apertura para que haya disputa interna se redujo notablemente.
Pero lo cierto es que en Entre Ríos hubo un número importante de precandidatos que se negaron a bajar sus candidaturas. Según supo Página Política, en el Frente para la Victoria habrá el domingo unas 120 boletas cortas desparramadas en la provincia, es decir con las candidaturas municipales: intendente, vice y concejales. Gastón Grand en Paraná y Mariano Giampaolo en Concordia son algunos ejemplos.
A diferencia de lo que ocurrió en Paraná, Urribarri permitió pegar a más de un candidato intendente con la boleta provincial y nacional. En La Paz no sólo Carlos Bilbao pegará con Gustavo Bordet / Adán Bahl y Daniel Scioli /Carlos Zannini. También lo hará Lidia Nogueira, por un lado; y Sergio Castrillón, por otro.
En Santa Elena Domingo Daniel Rossi y Silvio Moreyra, ambos candidatos a intendente, adherirànr con las boletas provincial y nacional.
En las ciudades cabeceras de los departamentos de mayor volumen electoral no se permitieron que haya dos candidatos a intendentes por el oficialismo. En Paraná la exclusividad del pegado quedó para Blanca Osuna; en Concordia para Enrique Tomás Cresto; en Concepción del Uruguay para Eduardo Lauritto; y en Gualeguay para Paola Rubattino.

