La reforma política es un hecho, pero las cuestiones de fondo que reclamaban ser modificadas en la Ley Castrillón no tuvieron asidero. Una de ellas era la incorporación de las minorías. Se anunció una posible presentación en la Justicia si sale finalmente así como se aprobó.
Una introducción a la nueva reforma electoral alivió algunos, molestó a otros y dejó pensando a varios. Es el artículo en el que establece la posibilidad de que una sola lista de diputados pueda ir colgada de más de una fórmula. Todas las lecturas en el seno del oficialismo coincidieron en que ese artilugio no es otra cosa que la explicitación de la idea de Sergio Urribarri de armar la nómina. Después resolverá- si es que no ya lo tiene resuelto- si serán una, dos o tres fórmulas las que lleve el Frente para la Victoria.
En la Cámara de Diputados, hasta hace unas semanas, daban por hecho que todos repetirían sus mandatos. La misma ilusión tenían en el Senado. Había, aparentemente, un compromiso del gobernador. Ya pocos lo creen.
Un repaso por la Legislatura entrerriana, a diferencia del Ejecutivo, muestra una foto poco rejuvenecida de la política. No fue precisamente en el recinto donde se dio el recambio generacional. Hay excepciones. Se podría nombrar a Eduardo Taleb y Enrique Cresto en el Senado; y Pablo Mendoza y Laura Stratta en Diputados. No todos los casos son iguales. El senador de Federal se impuso en un territorio históricamente radical; y Cresto tiene peso propio en su distrito. Stratta está dispuesta a dar la pelea por la Intendencia, mientras que Mendoza, uno de los beneficiados por la lista sábana, se muestra en publicidades junto a Daniel Scioli pero sin dar a conocer el cargo que va a disputar.
La Legislatura perdió brillo en la segunda gestión de Urribarri como consecuencia del poder del mismo gobernador. Convirtió el Senado en un megabloque y sumó a todos los diputados que habían ingresado en la boleta del Frente Entrerriano Federal (FEF). Fue tan notorio el bajo perfil que tuvo el ámbito parlamentario que la Cámara de Diputados la presidió José Allende, quien buena parte de la primera gestión urribarrista estuvo en la vereda de enfrente y hasta le armó una carpa durante días en la explanada de Casa de Gobierno. Eran tiempos en los que la Cámara baja la presidía Jorge Busti.
La pregunta que hay que hacerse es quienes serían los guardianes del urribarrismo en la Legislatura que asumirá a partir del 10 de diciembre. Una foto inquietó a algunos dirigentes hace 10 días, cuando Mauro Urribarri puso en escena a una veintena de funcionarios jóvenes desparramados en diferentes áreas del Estado. Fue sacada en Concordia. Se dijo que era un espaldarazo a su candidatura para la intendencia y también se leyó como un apoyo por la polémica en torno a los dichos de Marta Pelloni. Pero hubo observadores con despacho en ambas cámaras que lo vieron como una cantera de dirigentes dispuestos a quedarse con sus bancas. Hace un tiempo que en el peronismo empezaron a observar más detenidamente los movimientos del joven.
Un adelantado: Julián Froidevaux, subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, dijo en el acto en el que su agrupación celebró el 1º de Mayo en el Club Catamarca estar “seguro” que algún descamisado integrará listas.
¿Dónde irán a parar los funcionarios más importantes para Urribarri, como Pedro Báez o Juan Javier García? Son el urribarrismo desde el primer día. Lo mismo el joven Carlos Ramos, quien hace varias semanas se lo ha visto caminar los barrios de Paraná.
Las peleas departamentales escriben un capítulo aparte. Stratta está en condiciones de pelear por la Municipalidad de Victoria. Juan Carlos Almada, diputado por el departamento en la lista de Busti, está también interesado por la candidatura de “Lauritta”, siempre que en el paquete esté él para volver a repetir otro período. El sindicalista municipal desconoce una interna y prefiere mantenerse lejos de esos desafíos. Lo mismo ocurre en Gualeguay. Luis Erro se tuvo que “fumar” a Hernán Vittulo ocho años. Tiene razón el intendente cuando dice que los representantes de su departamento por el oficialismo no fueron quienes más votos sacaron en su territorio. El palo es también para Juan José Albornoz, quien junto con Vittulo llegó a la Cámara de Diputados en la lista que armó Urribarri pero que en Gualeguay llevaba como precandidato a intendente a José Piton, derrotado por Erro.
En los pasillos de Casa de Gobierno se empezó a respirar una sensación de incertidumbre respecto al esquema legislativo que dejará Urribarri para el próximo gobierno. Es lo único que puede elegir estando en el poder y lo que le quedará cuando ya no esté.

