No tiene fecha confirmada aún, pero según pudo averiguar Página Política, aquella reunión del Consejo Provincial, anunciada en los últimos días del invierno para convocar al congreso de la amnistía, se realizará antes de fin de año. El congreso se reuniría el año que viene, en el marco de una serie de actividades tendientes a “peronizar” el discurso oficial.
Con todos los soldados que el oficialismo le quitó desde entonces al Frente Entrerriano Federal de Jorge Busti, ya no importa tanto el alcance de la amnistía a los sancionados por haber competido en contra del PJ en 2011, como la definición de las líneas políticas para encarar la gran pelea que se insinúa en el peronismo argentino para el año que viene, entre kirchneristas y peronistas opositores.
Dentro del cronograma de actividades para 2013, se destaca que en marzo, Entre Ríos será sede del primer encuentro nacional del año del Instituto de Estudios y Formación Política del PJ (Gestar). En la reunión que a mitad de noviembre se realizó en Santiago del Estero, Urribarri planteó que “el gran desafío de la militancia es expandir las fronteras de este movimiento extraordinario que inspiran la memoria y la acción de Kirchner y el coraje e inteligencia de Cristina”.
Una semana antes, en la primera reunión que los referentes del cristinismo nucleados en Unidos y Organizados realizaron en Entre Ríos, Urribarri se posicionó como un referente del espacio. Pero a la necesidad de defender el gobierno que plantearon, ante el micrófono del club Echagüe, Edgardo Depetri, Agustín Rossi y Andrés El Cuervo Larroque, el Gobernador agregó en su discurso una cuota más peronista: planteó “ser más” o, dicho con otras palabras, no limitarse a convencer a los convencidos y apuntar contener a los que posibilitaron aquel 54% de 2011.
Esa línea es la que se pretende impulsar desde Entre Ríos. Se cree aquí que es posible debilitar la disyuntiva kirchnerismo Vs. peronismo si se impulsa una suerte de actualización de la doctrina justicialista, que abone la idea de que el kirchnerismo ha sido el gobierno más peronista después de Perón y no, como dijo alguna vez el ex gobernador Jorge Busti, una “deformación trágica” del peronismo.
Esa batalla cultural, que se esbozara en la presentación hecha por el vicegobernador José Cáceres para el Día del Militante, busca un efecto bien concreto: evitar que en 2013, Busti en la provincia, José Manuel de la Sota en la nación, se lleven las banderas del peronismo que, a la luz de la tradición partidaria, suele descuidar y hasta tener a menos el núcleo más duro del cristinismo.

