Pasó la Convención Nacional de la UCR que aprobó el acuerdo con el PRO y la Coalición Cívica para el orden nacional; pasó el Congreso provincial de la UCR que habilitó ampliar ese frente para el armado de las candidaturas provinciales y locales; y, aunque no hubo acto formal, ya se da por hecho que Entre Ríos no vota en forma separada de las elecciones nacionales de octubre.
Sin embargo, la incertidumbre sigue. Y es por las confusas señales que emanan del oficialismo en torno a qué pasará con la Ley Castrillón, que regula las primarias abiertas y simultáneas en la provincia.
Hace más de un año que el gobernador Sergio Urribarri prometió reformarla y en lo que va de 2015 se repite en el oficialismo que la voluntad es adecuar la normativa provincial a la que regula las PASO nacionales. Y que no hay apuros, que con el horizonte de primarias el 9 de agosto, hay tiempo de sobra.
Pero en las fuerzas de la oposición nadie se atreve a apostar nada. Y esa incertidumbre respecto a las reglas de juego que regirán las internas en la provincia posterga cualquier avance para un posible acuerdo electoral de la oposición.
En la UCR
En los pasillos de la sede radical circulan todo tipo de rumores. Por caso, hay quienes no descartan que Urribarri adelante sólo las PASO en Entre Ríos, para evitar que Scioli se le meta en la interna provincial y, después si, generales en octubre junto con las presidenciales.
La conducción radical tiene previsto para este jueves, a las 17, una nueva reunión del grupo de dirigentes a los que habilitó el último Congreso partidario para iniciar los diálogos con otros partidos.
Por lo antes dicho, no se espera que surjan definiciones del encuentro del que participan el presidente y vice del Congreso y la mesa directiva del Comité Provincial. Sin reglas de juego claras, sólo hay lugar para especulaciones.
Una adecuación de la Ley Castrillón a las PASO nacionales es indispensable para permitir una interna entre los partidos de la oposición de la que pueda surgir una única propuesta para las generales.
Pero aun en el caso de que el Gobierno cumpla con su promesa, nadie tiene muy claro hasta dónde se estirarían los armados.
En principio, se entiende que la Convención Nacional de la UCR cerró la alianza a Sanz, Macri y Carrió, con lo cual se impediría el pegado de la boleta provincial con cualquier otro candidato a la presidencia. De ahí para abajo en la boleta (gobernador, legisladores provinciales, intendentes, concejales) la idea es sumar todo.
Como se sabe, no es esta una posición compartida por todos los sectores de la UCR.

