La noticia del fin de semana fue, sin dudas, la ratificación del rumor que circuló durante las últimas horas antes del cierre de listas: la candidatura de Cristian Bello al Parlasur.
El nombre del conductor radial y televisivo, para sorpresa (y espanto también) de muchos, había sido desechado aparentemente para ocupar el lugar. Pero fue él mismo quien de un plumazo terminó con el enigma cuando entrando la noche del sábado en su cuenta de Facebook anunció su candidatura. Bello fue el elegido por Sergio Urribarri para representar a Entre Ríos en la lista de parlamentarios que a nivel nacional encabeza el ex canciller Jorge Taiana y Agustín Rossi, entre otros cuadros políticos.
Se supo especular con que sea el gobernador quien ocupe la banca del Parlasur para, así, estar en la boleta y traccionar votos. Ese lugar siempre se pensó para premiar a un dirigente, sea por su capacidad intelectual, por su historia o, en el más común de los casos, para pagarle una vieja deuda.
La banca del Parlasur no son sólo 60 mil pesos mensuales y un encuentro en Montevideo cada 30 días. Es un organismo en el que se pretende poner de manifiesto un debate continental. ¿Está Bello dispuesto a cumplir ese mandato? ¿Tendrá tiempo de prepararse? ¿Le interesa?
Su carta de presentación en Facebook fue transparente y clara. Se presentó como “un vehículo de servicio para la gente” y mostró entre sus logros más importantes haber dado “respuestas y soluciones a pequeños problemas cotidianos de muchas personas”. Una autobiografía honesta que bien le caería a un precandidato a concejal.
La popularidad de Bello fue un atractivo electoral que descubrió primero el PRO cuando lo sondeó para convertirlo en candidato, como reveló oportunamente Página Política. Los últimos acontecimientos responderían a una macrización de la política. Para el cargo sonaron Raúl Barrandeguy y Faustino Schiavoni.
El nombre del laborioso conductor y productor de espectáculos escondería una estrategia electoral: levantar la boleta en Paraná. El dato surgió de Casa de Gobierno y fue la respuesta contundente a quienes osaron plantear su queja. Va en consonancia con la integración del arquero de Patronato, Sebastián Bértoli, quien también sumaría desde un lugar no político.
Quizás Bello no asuma y lo suyo exprese una candidatura testimonial. Si eso ocurriera, asumiría el suplente que es Nicolás Pierini, secretario de la Cámara de Diputados. Pero el joven lejos está de convertirse en un buen elector. Su llegada al cargo se debe a su estrechísima relación con Mauro Urribarri.

