Del Frente Renovador salió la noticia más relevante de la política doméstica entrerriana. Adrián Fuertes, candidato a gobernador, no solo anunció que votará por Daniel Scioli sino lo que hizo en Casa de Gobierno junto a Sergio Urribarri y Gustavo Bordet.
La unificación de los espacios peronistas luego de una elección es la regla. Pero lo sucedido este martes fue sorpresivo. ¿Era necesaria tanta inmediatez? ¿Hay un acuerdo de fondo?
En horas donde cualquiera dice lo que se le viene a la cabeza se rumorea que el intendente de Villaguay podría formar parte del gabinete de Bordet.
Lo cierto es que el principal beneficiado de la movida fue el gobernador. Ni bien se divulgó la foto con el renovador anunciando el apoyo al candidato presidencial del Frente para la Victoria, Urribarri ganaba espacios en los portales de Buenos Aires. Era casi una urgencia. El entrerriano consiguió sumar al primer massista a la campaña naranja. Quizás con ese golpe de efecto pueda tapar la derrota de Scioli en Entre Ríos en el medio de pedidos al bonaerense para que replantee su gabinete y en el que mandatario entrerriano tiene un lugar, el Ministerio del Interior y Transporte.
Fuertes no sólo le permitió a Urribarri presentar al primer massista trabajando para Scioli, sino también garantizarle a Bordet el senador de su departamento (Mario Torres). Si esto se concreta, el oficialismo tendrá en la Cámara alta 9 legisladores sobre 8 que logró meter Cambiemos.
Jorge Busti, quien encabeza el otro sector del Frente Renovador, manifestó su descontento por lo ocurrido. No es para menos. Junto a Gustavo Zavallo, Emilio Martínez Garbino y compañía resolverán en Concordia qué hacer de cara al ballotage. Es un poco la línea nacional que bajó Sergio Massa.
El ex gobernador tiene lo suyo para negociar. Los cuatro diputados que ingresarían responden a su sector: Zavallo; Alejandro Bahler; María Elena Tassistro; y Daniel Koch.

