Por estas horas, el aval interno de los intendentes es clave para cualquier armado político que pretenda hacerse del control de la UCR entrerriana. Se trata del puñado de hombres que en el centenario partido tiene responsabilidades ejecutivas, como consecuencia de haberse impuesto en las elecciones de sus pueblos. Sin ningún senador departamental para la UCR, los intendentes son los únicos dirigentes radicales que el año pasado le ganaron al peronismo, en el mejor momento electoral de los nueve años de kirchnerismo.
Son apenas 15 y la mayoría de ellos ha venido actuando internamente en conjunto, bajo el impulso político que le imprime al grupo el intendente de Maciá, Ricardo Troncoso, conocido por sus buenos vínculos con el gobernador Sergio Urribarri.
La interna radical está dominada hasta ahora por dos grandes grupos: el oficialismo partidario que lidera el diputado Atilio Benedetti, con su corriente Arturo Illia (están allí los seis diputados provinciales, varios concejales, dirigentes como Gustavo Cusinato, Jorge D Agostino); y el grupo aún en formación que integran, entre otros, importantes referentes de la vida partidaria como Hugo Lesca, Sergio Varisco, Alberto Rotman, Luis Kirpach y al que, se supone, en algún momento se integrará Fabián Rogel, por ahora apartado del proceso interno.
La novedad de esta semana es que el “grupo de los intendentes” firmó un acuerdo con el “sector de Lesca, Varisco, Rotman” o, si se prefiere, “la oposición a Benedetti” como, a falta de un nombre definido, se identifica rápidamente a estos agrupamientos.
Naturalmente, desde el benedettismo, relativizan el peso de ese apoyo.
Un mapa posible
De los 15 intendentes, dos forman parte de la mesa de conducción de la Corriente Arturo Illia: Marcelo Monfort (Villa Elisa) y Raúl Guy (Villa Clara).
Los 13 restantes han firmado declaraciones políticas en conjunto. Son el intendente de Federación, Carlos Cecco; de San Jaime de la Frontera, Cristian Fernández; de Maciá, Ricardo Troncoso; de Federal, Felipe Torres; de Sauce de Luna, Jorge Lacoste; de Bovril, Alfredo Blochinger; de Gilbert, Jorge Holzman; de Ibicuy, Fabián Murilla; de Los Conquistadores, Alcidez Miño; de Mansilla, Omar Migueles; de Villa del Rosario, Carlos Cracco; de 1 de Mayo Aníbal Róttoli, de Piedras Blancas, Julio Weishem.
En la corriente Illia aseguran que de ese pelotón, hay “por lo menos cinco” que “no están alineados mansamente” con Troncoso, pero integran el grupo por una necesidad de gestión: Torres (Federal), Lacoste (Sauce de Luna), Fernández (San Jaime), Weishem (Piedras Blancas) y Miño (Los Conquistadores). Los cinco tuvieron una reunión el pasado jueves en Sauce de Luna, de la que participaron sus pares Monfort (Villa Elisa) y Guy (Villa Clara). Dicen que allí se habló de la necesidad de evitar el desgaste de una confrontación interna.
En la descripción del mapa interno, desde el oficialismo partidario se cuenta como soldados de Troncoso sólo a tres intendentes: Holzman (Gilbert ), Murilla (Ibicuy) y Blochinger (Bovril). Y definen como frecuentes interlocutores de la corriente Illia a Migueles (Mansilla) y Róttoli (1 de Mayo).
“A los intendentes les interesa ante todo gobernar, lógicamente. Y en este contexto no les conviene aparecer en una foto junto a Benedetti, que es el único que le está pegando al Gobierno. Eso nosotros lo entendemos”, afirma a Página Política un dirigente del oficialismo partidario, que pone a Cecco (Federación) como un ejemplo de esa posición.
Correcto o no, más o menos sesgado, este mapa político de los intendentes puede servir como entrada para un análisis que permita valorar el peso del apoyo que los jefes comunales están dando a la oposición partidaria.

