Por estas horas cotizan en bolsa. Inesperadamente, un grupo de once dirigentes entrerrianos que hace tres años fueron electos como delegados a la Convención Nacional de la UCR pasaron a ocupar el centro de la escena. Y todos quieren hablar con ellos.
Es que, por esas cosas de los estatutos partidarios, los delegados por Entre Ríos a la Convención que se reunirá el sábado en Gualeguaychú fueron electos en un contexto político distinto al actual, en las internas del años 2012, de las que surgió el anterior presidente de la UCR, Jorge D’Agostino.
Es que mientras las autoridades provinciales del partido se renuevan cada dos años, los delegados a la Convención nacional se votan cada cuatro. Los que fueron votados en 2012 tienen mandato hasta 2016. Y los que fueron electos en la interna del año pasado asumirán recién el año que viene.
La pregunta del millón es, por estas horas, cómo votarán los delegados entrerrianos cuando se mocione ir o no en alianza con el PRO o con Massa. “Cada uno tiene su posición, somos todos libre pensadores, empezando por mi”, respondió a Página Política Rodolfo Parente, que encabeza la lista de delegados a la Convención.
El dirigente de Diamante se manifestó “en contra de cualquier arreglo con el PRO o con Massa”. Cree que “hay que fortalecer UNEN”.
Aclara que la suya es una posición personal. Como en rigor lo es la de todos los delegados, ya que no hubo un congreso que se reuniera previamente para formular un mandato (lo hará después, el 28 de marzo) y tampoco existió un pedido del Comité provincial.
Es más, Parente observó que tampoco existen posiciones de líneas internas. Su propio caso lo certifica. “Soy adherente a la Illia, pero no soy orgánico y en este caso no acuerdo con la posición de avanzar en un acuerdo con PRO”, explicó.
El dirigente aclaró que no ha salido a “militar” la posición de mantener UNEN. “No estoy para libanizar el partido ni para favorecer posiciones de nadie. La mía es una posición propia que consulté con mi familia y amigos”, respondió cuando Página Política le preguntó si conocía la opinión de los diez delegados restantes.
-¿Habrá recibido muchos llamados en las últimas horas?
-Si claro… aunque no tantos, la verdad que esperaba más. Se ve que soy un hueso duro de roer.

