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Entrevista

“No hay que tenerle miedo a la grieta”

Etchevehere habló del PRO, la posibilidad de una tercera fuerza, el campo como plataforma de expresión, agrodiputados, e hizo una evaluación del gobierno de Bordet. También se refirió al concepto de humedal.

En esta oportunidad la entrevista política fue a Luis Miguel Etchevehere, ministro de Agroindustria durante el gobierno de Mauricio Macri. El dirigente, que supo presidir la Sociedad Rural Argentina, habló con Página Política y dio sus puntos de vistas sobre a agenda que mira la dirigencia.

-¿Quién es el líder del PRO a nivel nacional y provincial?

-Creo que estamos en una época en la que se están generando nuevos liderazgos, pero también me parece que es un momento en el que estamos viendo que los dirigentes que ocuparon cargos se están posicionando para la elección que viene y volver al gobierno. Se está haciendo de la mejor manera, que es sintonía entre los dirigentes de las tres fuerzas (PRO, UCR y Colación Cívica). Están trabajando de manera coordinada en todo el país. Por supuesto que hay crítica y autocrítica interna y está muy bueno. Pero cuando hay que abroquelarse en un tema puntual, como en defensa de Vicentin, lo hicimos. Lo mismo con la reforma judicial, como lo hemos hecho mediante los medios de comunicación. En cuanto a lo que preguntabas, seguramente cada dirigente se irá posicionando en su distrito.

-La “grieta” aparece como una herramienta que inaugura el kirchnerismo por asesoramiento del filósofo fallecido Ernesto Laclau, pero también se le adjudica al PRO. ¿Se ha convertido en el ámbito por excelencia en el que se hace política o debería reducirse el margen de confrontación

-Mirá, habría que definir lo que es grieta. Si significa que hay gente que cree en un sistema populista de gobierno y otra en un republicano, no me parece que sea una grieta. En todo caso es un sector que cree en una cosa y otro que piensa diferente. Algunos creen que las cuestiones tienen que ir para un lado, y otros para el otro. Si la grieta es eso no es más ni menos que dos formas de pensar y concebir el poder que están permanentemente en disputa. No sucede acá, sino en muchos otros países en donde hay dos fuerzas principales que se van alternando. No hay que tenerle miedo a la grieta. Están quienes quieren un gobierno autoritario, intervencionista; y quienes creemos que hay que ir a democracias que han logrado desarrollarse.

-La política transcurre en dos grandes coaliciones: Frente de Todos y Juntos por el Cambio. ¿Hay lugar para una tercera vía electoralmente que pueda llegar a representar otro sector social?

-Como viene la cosa hasta ahora me parece que no. La verdad no la veo. Las dos posiciones que hoy existen son muy fuertes. Si la tercera posición es ser medio populista y medio republicano para buscar una mayoría se va a complicar para explicarlo. En definitiva no sé si se puede tener éxito algo que no esté bien definido. No desprecio la posibilidad que haya otras opciones, pero la verdad en este escenario no lo veo.

-El conflicto de la 125 aparece como un punto de partida en el que se bifurcaron caminos y la sociedad en su mayoría decidió transitarlos. ¿Sigue teniendo el campo, como sujeto político, la representatividad de entonces?

-Fijate que en 2008 lo que empezó siendo un conflicto por una cuestión impositiva terminó convirtiéndose en un pedido por más república, que el Congreso no sea una escribanía y que la Justicia fuese independiente. Lo que empezó con gente del campo terminó sumando a la clase media. Es ahí donde la gente que habitualmente no salía a manifestarse comenzó a ganar la calle. Hoy vemos que aquello que parecía sólo un hecho, es una forma de expresarse. Gente que no es llevada por nadie ni pagada pide por valores en la calle. Me parece muy importante, más allá de quien convoque. Son ciudadanos que están tomando conciencia y no quieren abusos de poder. El caso Vicentin es el más cercano. Tuvieron que dar marcha atrás. Y ahora con la reforma judicial ya están recogiendo el barrilete.

-¿Qué evaluación hacés de lo que se dio en llamar “agrodiputados” por el origen de esos legisladores?

-Buenísima. Lo interesante fue que la gente, que votó a estos dirigentes del campo, vio que si ejerce la política tiene mucho poder. Eso es lo más importante. Sentirse protagonista, que podés influir. Eso sucedió en el campo. Gente que solo hacía actividad productiva podía participar de la vida pública, dejó sus cosas para trabajar por el bien común.

-Hay un proyecto que suena a algo grande en el plano de la creación de empleos y que tiene que ver con la producción de cerdos impulsado con China. Pero a la vez empiezan a filtrarse voces críticas desde la óptica medioambiental. ¿Qué opinión tenés?

-La verdad no se conocen detalles. A grandes rasgos, lo digo porque a mí me tocó abrir mercados a China, puede ser bueno. Pasar de vender granos para alimentar el chancho a producir directamente la carne tiene mucho valor agregado. Y no solo estaría bueno vender una media res, sino vender comida congelada, agregando más valor todavía. Pero bueno, hay que ver cómo se lo plantea a la instalación de granjas. Desde ya que la actividad tiene que ser sustentable. No sólo por el medio ambiente, sino para nuestros compradores, que tienen que saber cómo se produce. Ha cambiado el concepto de valor agregado a nivel mundial. Hoy tiene mucho más valor llegar a un mercado en un país del norte de Europa con una fruta fresca en enero con un metro de nieve afuera, que llegar con una fruta en una lata. La gente está más dispuesta a comprar un durazno fresco que enlatado. Eso nosotros lo empezamos a trabajar.

-Ley de Humedales. Hay todo un análisis sobre quién y cómo se debe legislar. Si Nación o provincia, ya que la tierra no es mayoritariamente estatal sino del privado. ¿La solución viene en buena medida desde lo legislativo, cuando se está viendo que el fuego arrasa en las sierras de Córdoba y si uno mira el continente también en el Amazonas?

-Es el concepto de lo que te acabo de decir: sustentabilidad. Hay técnicas probadas desde el punto de vista económico, social y medioambiental. Si la definición de humedal es cualquier suelo que en algún momento del año está encharcado, bueno, en la mitad de la provincia de Entre Ríos no vas a poder producir más. Lo mismo en el 50 por ciento en Corrientes y el 40 en la provincia de Buenos Aires. No sería sostenible. ¿Qué hay que hacer? Buenas prácticas para tener producción que genere movimiento económico y cumpla con la parte social dando empleo. Esas prácticas no se hacen prohibiendo. Los campos se incendian porque sobra biomasa, es decir grandes pastizales que se secan y que por algún accidente y descuido se prenden fuego o cae un rayo. Sabes cómo se puede evitar, si en ese lugar ponés hacienda para que coma esa biomasa.

-¿Qué evaluación haces del gobierno de Gustavo Bordet?

-Me gustaría ver una provincia diferente. La provincia si no recibe un salvataje del gobierno nacional no pueden pagar los sueldos o mantener la Caja de Jubilaciones. Entre Ríos está para más y por una falta de competitividad no está a la altura de donde estar. Si a partir de la carga fiscal que tiene, sumado a la falta de infraestructura, no generás condiciones para invertir es muy difícil. Esto es un problema de la dirigencia de los últimos 20 años. Un inversor que quiera instalarse mira la cuestión fiscal, la infraestructura, las leyes laborales, etcétera. Después mira la provincia dónde quedarse y ahí, Entre Ríos, está muy lejos. Estamos muy lejos de las otras provincias de la Región Centro. Un análisis del Consejo Empresario de Entre Ríos sobre las inversiones mostraba, en un determinado período, a Córdoba recibiendo 5 mil millones, Santa Fe 3 mil millones y acá 40 millones. Ahí está la cosa.

-En Entre Ríos como en la Nación, el Poder Judicial aparece en la mira de la sociedad. En esta provincia tanto el PJ como el PRO suelen hacer silencio sobre este tema o temas puntuales como es el juicio abreviado a José Allende. ¿A qué lo atribuís?

-La verdad no lo sé. Quizás eso que decís no tiene que ver tanto desde lo partidario sino de dirigentes. Creo que una Justicia eficiente también debe ser entendida en el marco de un proyecto productivo que genere empleo.

-Uno repasa los medios nacionales más importantes y advierte una dura crítica al gobierno de Alberto Fernández. En todos los planos. Se suele decir que a los nuevos presidentes se les da un tiempo. ¿Como hombre cercano a un medio, qué ves en esa critica que Mauricio Macri no tuvo aun cuando se empezaban a ver los desaciertos?

-Los medios reflejan lo que pasa. Sucede que antes los periodistas te tomaban examen día a día, semana a semana y hoy es minuto a minuto. Puede ser más temprano, más tarde, más profundo, menos profundo, pero los medios se nutren de lo que sucede. Los que no lo hacen pierden credibilidad. No creo que los medios inventen la realidad. Si lo hacen la sociedad los castiga. No creo en teorías conspirativas.

-¿Dónde te ves en 2021 y 2023?

-Donde sea útil para la provincia y para el país. Nunca dejé de trabajar en el partido, ahora lo estoy haciendo en el tema agro desde la Fundación Pensar. Estamos siguiendo de cerca lo que está haciendo el gobierno actual como el cierre de la exportación de trigo. No vemos gestión en los mercados que abrimos. En el PRO estamos hablando con productores de todo el país en distintas reuniones que se hacen por Zoom.

-¿Y el 2021 y 2023?

-Trabajando, después se verá. La vocación de servicio está.

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