La preocupación por las estadísticas sobre suicidios llevó a la Cámara de Diputados a promover una interpelación al ministro de Salud, Daniel Blanzaco, para que informe acerca de las políticas desarrolladas en la atención de la problemática.
En este contexto, se dieron intensos cruces entre oficialismo y oposición atribuyendo responsabilidades mutuas ante la dolorosa realidad que se atraviesa. La oposición insistió con el pedido de la declaración de emergencia en salud mental, así como también cuestionó políticas de ajuste que tendrían como consecuencia la problemática presente.
El ministro, por su parte, fue al recinto con una línea histórica, para medir el problema, que se inicia en 2001 y concluye en 2024, con una marca más alta en 2011. Además, cuestionó la administración de recursos de salud durante las gestiones del peronismo, hasta diciembre de 2023.
Datos
El ministro dio estadísticas sobre suicidio con que se cuenta en la provincia. Marcó que entre 2001 y 2024, los picos se dieron en 2011, con 13.6 cada 100 mil habitantes y en 2024, cuando fue de 13.5. Explicó que los datos surgen de un relevamiento nacional que no tiene actualizaciones más recientes.
Pero los datos que provocaron alarma fueron los que difundió el Ministerio de Seguridad de la Nación que ubicaron a Entre Ríos encabezando el listado de provincias con 19.8 cada 100 mil habitantes en 2025; a lo que se añadió el comienzo de 2026, con 28 suicidios solo en enero.
Coinciden los indicadores en marcar que la zona del mapa más afectada es la costa del Uruguay, más precisamente en el departamento Colón, a lo que le siguen Federal, Victoria y Gualeguay, con una prevalencia en el segmento etario de jóvenes de entre 15 y 29 años.
Acciones
Blanzaco marcó la importancia de registrar los intentos de suicidio para enfocar acciones de protección hacia esa población. Fueron 841 casos los que se registraron entre julio de 2023 y febrero de 2026.
Destacó la decisión de jerarquiza como “dirección general” al área de Salud Mental de la provincia; a la que se asigna el 8,4% del total del presupuesto destinado a salud pública. De esa partida, el 90% se destina al pago de salarios a personal.
Dijo que se apuesta a la atención primaria, por lo que la idea es fortalecer la tarea de 90 centros de salud que cuentan con profesionales en salud mental, en 15 departamentos. Puso en valor la decisión de ampliar los efectores que cuentan con residencia interdisciplinaria en salud mental. Aun así, se puso de manifiesto la gran concentración de profesionales en las grandes ciudades.
Emergencia
Fue la diputada Silvina Deccó, del bloque del peronismo, la que fue con una batería de preguntas para el ministro. Pidió explicaciones por la falta de actualización de estadísticas, consultó por la articulación con municipios y con organizaciones comunitarias y preguntó por el posicionamiento del ministro respecto del proyecto de reforma a la Ley de Salud Mental que impulsa la gestión de Javier Milei, entre otras varias cuestiones, punto este último respecto del cual el funcionario puso en claro sus reparos, si bien consideró necesario ajustar aspectos de la aplicación de la norma.
Por su parte, la diputada Laura Stratta consultó por qué la negativa del oficialismo a dictar la emergencia en Salud Mental, tal como se propone en varios proyectos, ante la situación planteada. Blanzaco consideró innecesaria una medida de este tipo y devolvió el golpe consultando “por qué no la dictaron antes, en 2011”, cuando se muestra el pico de casos en la estadística. Tomó la palabra la legisladora radical Gabriela Lena: “Esta problemática no es nueva”, dijo y criticó que “la oposición pretenda atribuir esta situación a esta gestión”, dijo y pidió precisiones acerca de “qué parte de todo esto corresponde a problemáticas estructurales de larga data”.
Ajuste y control
Las políticas de ajuste como causa de la crisis en salud mental fue el argumento expuesto por el diputado Enrique Cresto. “Usted, ministro, tiene una trayectoria muy importante en la salud pública. Tomó una decisión importante de asumir (el ministerio) en este momento de la Argentina. Si se tiene en cuenta el presupuesto 2026 en Salud Mental, en relación al 2023, hay que decir que en términos reales, este es un presupuesto un 30% menor. Pero a eso hay que agregar que entre 30 y 40 mil entrerrianos dejaron de pagar la prepaga y hoy necesitan el sistema publico de salud; y cierran las pymes y sus empleados cayeron también en el sistema público”, dijo Cresto y continuó luego con la crítica a “la nula inversión en deportes” y el dato que “no se ha construido un solo kilómetro de agua y cloaca en todo el país lo que también repercute en la salud”.
“Más que una emergencia en Salud Mental, cómo se hace un plan que sea un escudo para enfrentar el impacto de estas políticas del gobierno nacional”, concluyó Cresto. Blanzaco contestó: “Hemos optimizado los recursos y hemos puesto el dinero donde hay que ponerlo. Con este presupuesto se llevan adelante obras en hospitales y centros de salud que estaban destrozados, se avanzó con el hospital de Gualeguaychú que fue inaugurado tres veces”, criticó el ministro. “Esta problemática no emerge. Viene de antes. La realidad es que la pregunta te la haría yo: ¿cómo fue que llegamos a esta instancia. Pero la idea es mirar para adelante”, aportó leña al fuego el funcionario.
Caranchos
“Lamento porque la sesión venía muy bien”, tomó la palabra el diputado Juan José Bahillo que pidió que le traigan “una sola foto que sea prueba de que el hospital de Gualeguaychú se cortó una cinta para inaugurarlo; no es cierto”.
“Coincido con el ministro. Este es un tema político. Hagamos política con esto, no me avergüenzo de hacer política”, avanzó Bahillo que disparó: “No somos caranchos de la política, para hacer política partidaria sobre la base de la desgracia de las personas y las familias que padecen este sufrimiento. No vamos a ser tan mediocres. Pero lamentablemente nos hemos ido a la banquina”, aseveró.
El diputado libertario Roque Fleitas defendió su proyecto de promover la emergencia en Salud Mental. Consultó por campañas de prevención así como también la asignación de presupuesto para esa acción. La respuesta estuvo a cargo del director del área, Esteban Dávila, que dio cuenta de instancias de capacitación para promotores: “Son capacitaciones para personas que van a diseminar esas capacitaciones en el territorio”, aseveró.
Con relación al desarrollo de la Inteligencia Artificial, ORI, para orientar a docentes y familiares en materia de prevención del suicidio, el ministro minimizó los alcances de la iniciativa. “ORI es una herramienta de orientación. No interviene en diagnóstico ni tratamiento”, dijo y comparó su contenido y función con la que tendría “un folleto en un centro de salud con información sobre cómo manejarse. Es una herramienta válida, no quiero subestimar. Pero para que se entienda, es folletería”.
Blanzaco y Dávila estuvieron presentes en el recinto algo más de dos horas. Fueron acompañados por la coordinadora del Programa Provincial de Prevención del Suicidio, Delfina Noé; y la directora general de Comunicación y Relaciones Institucionales, Manuela Calderón Bourband.
Fuente: Página Política

