Blanca Osuna dio marcha atrás con el veto parcial a la ordenanza que bautizaba una calle con el nombre de “Raúl Patricio Solanas”. Se trataba, en rigor, de un recorte de la arteria. Según el proyecto el largo de la nueva calle iba a ser Batalla de Suipacha Suipacha, desde Augusto Bravard hasta Juan Ambrosetti.
El Departamento Ejecutivo decidió acortar la arteria con el nombre del dirigente de Paraná haciéndola desde Bravard (la entrada al Thompson) hasta la intersección con la calle Suipacha.
La decisión golpeó en el seno del solanismo. Las críticas llegaron por parte del presidente del Concejo Deliberante, Gastón Grand, hasta la agrupación Arturo Jauretche.
El texto original (expediente 766) se trató y se aprobó por unanimidad en la sesión del 11 de julio, que tuvo como color un recinto abarrotado de militantes barriales, algunos de ellos claramente emocionados hasta las lágrimas.
El argumento del veto parcial expresaba que no se podía cambiar el nombre a la arteria “Batalla de Suipacha”, hecho histórico que la jefa comunal considera “de importancia”. Otro de los argumentos es que “el proyecto de ordenanza no resulta conveniente a los efectos de la organización parcelaria de la ciudad, en tanto no tendría las numeraciones domiciliarias”.
Lo cierto es que con un nuevo decreto – el 1533 al que tuvo acceso Página Política – la intendenta dio marcha atrás y pone a consideración de los concejales que la calle “Paseo Raúl Patricio Solanas” a un trayecto que se inicia en “Batalla Suipacha en su intersección con el ingreso al predio del Túnel Subfluvial” y “hasta el extremo en donde el Arroyo Las Viejas desemboca en el Ríos Paraná”.


