Dos normas claves para las arcas públicas se aprobaron este miércoles en sesión del Concejo Deliberante de Paraná. El presupuesto 2026 y la ordenanza Tributaria se aprobaron por unanimidad en general y por mayoría en particular, mayoría de la que se apartaron los ediles opositores libertarios Romina Todoni y Maximiliano Rodríguez Paulin.
En la sesión, se hizo sentir la presencia de los trabajadores tarjeteros, preocupados por la redacción del proyecto de ordenanza del Sistema de Estacionamiento Medido en la capital provincial. La iniciativa se aprobó con una nueva modificación al texto original, tras un cuarto intermedio en el que se revisó la redacción, se consultó a la intendenta Rosario Romero y se ratificó la voluntad del oficialismo de poner a salvo el sustento de las personas registradas como tarjeteros que son alrededor de 180. A la bancada del peronismo se sumó el voto del concejal Darío Báez, referente de Provincias Unidas.
Planteo y debate
Al inicio de la sesión, se cedió la palabra a los tarjeteros y a la presidenta de la Asamblea Vecinalista de Paraná, Alicia Glauser, que instaron a no votar un proyecto de ordenanza si no contempla a los trabajadores del sector. “Nuestra tecnología es necesaria pero no podemos olvidar la parte humana”, dijo y lamentó que “minuto a minuto estamos perdiendo derechos”. “Las personas que están acá son pobres. Somos pobres. Tenemos salarios muy bajos y estas personas son más pobres todavía. Con este trabajo juntan la moneda para llevar el pan diario a su casas”, remarcó la dirigenta instando a una redacción del proyecto que amplíe la garantía para el sector.
Los tarjeteros también tomaron la palabra pidiendo ser contemplados expresamente en la ordenanza y celebraron con aplausos la versión con la que fue aprobada.
Un primer borrador del proyecto se logró luego de una reunión de la intendenta Romero con una delegación de tarjeteros. En la negociación, asumió la representación el concejal del peronismo Emiliano Gómez Tutau.
Pero un nuevo cambio se realizó en el recinto, tras un cuarto intermedio. Se dispone en el artículo 4 que la prestataria del servicio “podrá” implementar el sistema combinando el uso de tecnología con la presencia de “trabajadores tarjeteros registrados” en la ejecución y fiscalización. La redacción anterior disponía sólo la posibilidad de recurrir a “personas físicas” sin garantizar el amparo específicamente de los actuales agentes contemplados por la ordenanza vigente.
El fiel de la balanza
El presidente del Concejo Deliberante, David Cáceres, enfatizó la decisión del oficialismo de concesionar el servicio “con los trabajadores adentro”. También tomó la palabra el concejal de la mayoría, Fernando Quinodoz, que caracterizó a la gestión de Romero como “un gobierno peronista” al que definió a su modo como aquel que “gobierna para todo el conjunto” que diferenció de “la demagogia” y de la gestión “para una minoría”.
Gómez Tutau historió el reclamos de los tarjeteros, “un sector con un larga experiencia de frustraciones ante la falta de decisión política de integrarlos al sistema”. “Estamos institucionalizando esa lucha. Vaya un reconocimiento para estos trabajadores que logran esta conquista, que se los registre, se los jerarquice”, resaltó el edil.
“No es un momento fácil para la clase trabajadora. Es un momento de restricción de derechos. Por decisión de la intendenta municipal Rosario Romero, y de usted Presidente que ha trabajado este proyecto, gracias al diálogo con estos sectores, celebramos hoy esta norma en un contexto de algarabía. Damos vuelta la hoja para ser un mejor gobierno, una mejor política, dando respuesta a los trabajadores y a los entrerrianos para que se sientan tranquilos ante los mal llamados trapitos”, argumentó Gómez Tutau.
La llaga
El concejal libertario Rodríguez Paulin puso el dedo en la llaga respecto del verbo “podrá” en la disposición aprobada respecto de la posibilidad de recurrir a los trabajadores para la prestación del servicio. “Tenía dudas acerca de si se modifica o no el concepto de ‘podrá’. El sistema podrá o no”, remarcó anticipando eventuales debates al momento de la concesión.
Levantó el guante Cáceres: “Se dice que ‘podrá’ porque queremos que se presenten todas las empresas que se pueda. Tendremos que velar, ante muchos oferentes, para tener el mejor”.
Una novedad importante emana de la ordenanza aprobada. Tiene que ver con la prohibición del cobro por el cuidado del auto, conducta que llevan adelante los denominados “trapitos”.
El artículo 12 dispone la prohibición expresa para “el cobro de cualquier tipo de tarifa, derecho o gratificación por estacionar en la vía pública de la ciudad de Paraná por fuera de las zonas abarcadas por el Sistema de Estacionamiento Medido”. También se prohíbe “la presencia, permanencia y/o actuación en la vía pública de personas que, de manera directa o indirecta, pretendan, requieran, sugieran o perciban dinero o cualquier otra contraprestación económica por el supuesto cuidado, vigilancia, lavado, ordenamiento o cualquier otro servicio de vehículos”.
Estas conductas pasan a ser pasibles de intervención policial.
Fuente: Página Política


