El tan esperado texto de la reforma previsional vió la luz a la puertas del fin de semana largo. Este viernes a mediodía el Poder Ejecutivo le dio ingreso formal al Senado.
La oposición venía reclamando conocer la letra del proyecto. Pero el oficialismo eligió otro método: hizo circular hace dos meses los “Vectores” principales de la iniciativa, un borrador sobre el que recogió sugerencias de distintos sectores.
Ahora empieza otra etapa, la del tratamiento parlamentario propiamente dicho, ya sobre los 46 artículos del proyecto. Para eso, la iniciativa será girada a las comisiones de Presupuesto y de Legislación General.
Habrá que ver cuánto espacio de tiempo se dará para el debate en esa instancia antes de la emisión del dictamen para su votación en el pleno. En el oficialismo tomarán en cuenta que muchos actores ya han sido convocados por el Ejecutivo y han aportado, con sus sugerencias para la modificación de los “Vectores”, a la redacción del proyecto.
Alcance
Desde el Ejecutivo se remarcó que la iniciativa garantiza los derechos adquiridos, mantiene el 82 por ciento móvil sobre el sueldo bruto, ratifica la movilidad vinculada a las paritarias estatales y establece una implementación gradual de los cambios previstos.
Destacan que el proyecto parte de una premisa central: ningún jubilado actual verá modificado su haber ni perderá derechos adquiridos.
Edad
Uno de los principales aspectos incorporados a partir del diálogo con los gremios es la gradualidad en la aplicación de los cambios vinculados a la edad jubilatoria. La iniciativa prevé para los actuales empleados estatales una adecuación progresiva de la edad de retiro, elevándola a 65 años, en línea con el aumento de la expectativa de vida y con criterios de sostenibilidad del sistema previsional.
La edad jubilatoria vigente en Entre Ríos no registra modificaciones desde 1993. Desde el gobierno se mencionaron relevamientos comparados sobre más de 110 sistemas previsionales del mundo, donde la edad jubilatoria masculina vigente en la provincia se encuentra en el puesto 94, entre las 16 más bajas, mientras que en el caso de las mujeres queda incluso por fuera de los rangos predominantes a nivel internacional.
El proyecto prevé plazos de transición de entre cinco y veinte años, para que ninguna persona próxima a jubilarse vea alteradas sus condiciones de manera inmediata.
Solo para los que ingresen al Estado a partir de la sanción de esta ley, la edad jubilatoria pasará a ser de 68 años.
Movilidad
Otro de los temas incluidos a pedido de los gremios tiene que ver con la movilidad. Los jubilados actuales y futuros mantendrán una actualización vinculada a los acuerdos paritarios de los trabajadores de la administración pública provincial.
La iniciativa “busca fortalecer la sostenibilidad de la Caja y forma parte del proceso de ordenamiento y equilibrio de las cuentas públicas que el gobierno provincial lleva adelante desde el inicio de la gestión”, remarcó el gobierno.
Desde el Ejecutivo recordaron que el sistema previsional atraviesa una situación crítica desde hace años. Actualmente, la Caja registra una relación de 1,9 trabajadores activos por cada jubilado, muy por debajo del equilibrio necesario para sostener el sistema. En la última década, la cantidad de jubilados creció un 40 por ciento, mientras que el número de aportantes aumentó apenas un 25 por ciento.
Regímenes especiales
El proyecto no elimina beneficios ni jubilaciones anticipadas, tal como se definió en el intercambio con dirigentes gremiales.
En cambio, establece que, una vez alcanzada la edad prevista por el régimen especial correspondiente, el trabajador podrá optar entre continuar en actividad o acceder al beneficio jubilatorio anticipado.
En cualquiera de los casos, deberá continuar realizando aportes hasta alcanzar la edad jubilatoria ordinaria prevista en la Ley N° 8.732, en cumplimiento de una disposición ya contemplada en la normativa vigente y cuya aplicación pasa a efectivizarse de manera obligatoria con la nueva ley.
“No se elimina ningún régimen especial. Se aplica una regla que ya estaba prevista en la ley y que nunca se implementó”, indicaron.
Aporte solidario
El proyecto también contempla un aporte solidario extraordinario, progresivo y transitorio para los salarios más altos, conversado también con los representantes sindicales.
Quienes perciban ingresos inferiores a tres millones de pesos mensuales no realizarán aportes adicionales. Esta medida de emergencia sólo alcanza al 4 por ciento de los trabajadores.
Haber inicial
Tal como se anticipó con los “Vectores” se incorpora una modificación en el cálculo del haber inicial que, según el Ejecutivo “persigue el objetivo de lograr un esquema más equitativo y representativo de toda la trayectoria laboral”.
Se propone duplicar la base de cálculo, de los actuales 120 meses a 240 meses, para “evitar distorsiones generadas por ascensos o recategorizaciones previas a la jubilación, manteniendo como garantía el 82 por ciento móvil sobre el salario bruto”.

