“Estoy empecinado a que el bloque tenga un papel muy transparente y contundente en cuanto a su rol opositor y su identidad política”, dice Fabián Rogel, que viene de estrenar su banca como diputado nacional por la UCR, en representación de Entre Ríos.
Cuenta que se lo ha dicho a Ricardo Gil Lavedra, presidente del bloque de diputados nacionales de la Unión Cívica Radical y que “hemos coincidido con muchos legisladores” en que “esa foto con Patricia Bullrich, con (Federico) Pinedo y con otros personajes debe ser parte del pasado. Respeto que hayan sido decisiones de alguna coyuntura pero no nos fue bien, no tienen nada que ver con nosotros que, aún en la crisis política que tenemos, representamos mucho más. Veníamos confundidos en una foto que no nos servía, esto fue así
en términos electorales, no lo digo sólo por mi formación ideológica, y esa foto se cortó en pedacitos en el cuarto oscuro”.
-¿Debe ser reemplazada por qué otra foto?
-Por la de los mejores del radicalismo.
-¿Los radicales solos?
-Si, creo en un profundo proceso de identidad, porque creo que la fragmentación de la oposición cayó en una falta de identidad política. Es una especie de pelotón de opositores donde la chica (Graciela) Camaño era igual que la Unión Cívica Radical; lo mismo con Pinedo. La gente quiere saber qué representa con claridad cada partido y nosotros nos hemos diluido y muchas veces, lo que es peor, hemos terminado, por reacción, entreverados con posiciones de derecha.
-¿El radicalismo llegó a representar intereses corporativos, como dice el Gobierno?
-No. El gobierno tiene aciertos, logros, pero también grandes falacias, porque dice una cosa y hace otra. En estas leyes que ha enviado al Congreso hay mucho de falacia. Algunos legisladores de la UCR y de otros sectores de la oposición pueden definirse como legisladores de las corporaciones, pero también dentro del lote autodenominado progresista y kirchnerista hay gente que votó con las dos manos la enajenación de YPF y las peores leyes de destrucción del estado nacional.
Nosotros tenemos que ser un partido político que discuta, como ocurrió en estas primeras sesiones, donde yo me puse contento porque el debate se dio entre el radicalismo y el peronismo. Los sectores del peronismo federal, del PRO y del FAP prácticamente miraban como pelotita de ping pong como se daba la discusión entre radicales y peronistas. Debe haber precisión y precisión por izquierda en cada uno de los planteos.

