El domingo que viene se pronostica frío. Y Roberto Sabbioni confía en que el locro que su Frente Radical Independiente sirva en la sede partidaria de la UCR aporte algo más que calorías a la militancia radical de Paraná.
El almuerzo tendrá un componente político de peso para la interna de la capital provincial, por el hecho de que no involucra a quienes en los últimos años han sido los principales referentes locales: el ex intendente Sergio Varisco y el diputado nacional Fabián Rogel, hoy parados juntos en la vereda de enfrente a la de Atilio Benedetti, de cara a la interna que este año renovará la conducción partidaria.
Entre las empanadas que precederán al locro y algunos homenajes a militantes “olvidados” del radicalismo, el almuerzo permitirá sondear qué tiene Benedetti en Paraná, porque aunque organice Sabbioni, la convocatoria “es amplia” y comprende a “radicales de distintas seccionales”, según explicó a Página Política el ex hombre fuerte de Varisco.
Por esto último, el encuentro supone además un reto para el propio Sabbioni. “Con Varisco sigo teniendo la misma relación humana de siempre, soy como de la familia, pero en este caso él ha elegido otros socios que a mi no me gustan. Sigo alejado políticamente en tanto él mantenga esa posición”, responde, cuando este portal le pregunta por su relación con el ex intendente.
-¿Quién asoma como referente del benedettismo en Paraná?
-Yo me puedo considerar un referente, pero no tenemos un liderazgo definido. Tendrá que demostrase en el camino si hay alguien que sobresalga. Esto pretende ser distinto a la tradicional elección a dedo, pretendemos construir algo participativo.
-¿Le interesa conducir el partido en Paraná?
-No, yo siempre he relegado todo en la apuesta a ganador. He dicho en dos elecciones que no iba a ser candidato, porque considero que cuando se es armador de algo no está bien aprovecharse de ese lugar. Lo que es seguro es que pretendo estar. La conducción debe ser algo natural, no siempre porque se sea presidente de un comité se es el mayor referente. Yo no tengo cargo en el partido y sin embargo todos los actos grandes de los últimos años han pasado por mis manos.

