El diputado nacional Fabián Rogel presentó este miércoles en el Congreso un proyecto de ley para establecer una nueva ley de entidades financieras.
La iniciativa, que consta de 124 artículos, fue acompañada por la firma de los diputados radicales María Luisa Storani, Bernardo Biella, Julio Martínez, Eduardo Santin y la diputada Alcira Argumedo de Proyecto Sur y Claudio Lozano de Unidad Popular.
Entre otros aspectos, el proyecto deja de lado la actual ley formulada en su aspecto estructural por el gobierno dictatorial de Juan Carlos Onganía y que Domingo Cavallo modificó en el gobierno peronista de Carlos Menem, destruyendo lo poco que quedaba de una banca solidaria y al servicio del Desarrollo Nacional.
En primer lugar, la norma establece al sistema financiero argentino “como un servicio de interés público que tiene como objetivo prioritario promover y desarrollar actividades productivas de la Nación y que contribuya a generar una economía solidaria, privilegiando el trabajo y la inversión”. (Ver texto completo en Documentos adjuntos)
La ley vuelve a poner al Estado como garantes de los depósitos. Y en igual sentido, en el artículo 20 se expresa que los bancos cuyas casa matrices se encuentren en el exterior, deberán tener sus capitales en el país, estarán sujetas a la legislación argentina, y sometidas a la jurisdicción del país.
“Las casas matrices de entidades financieras que funcionen en el país o que soliciten autorización para hacerlo, serán jurídica y patrimonialmente responsables de todas las operaciones que realicen sus sucursales, sus filiales y sus licenciatarias, o de alguna otra forma de dependencia que se constituya”, expresa el artículo 21.
Para Rogel, su proyecto “vuelve a permitir la creación de las cajas de crédito, prevé la creación de un nuevo Banco Nacional de Desarrollo, la banca de Provincia y la banca cooperativa destruida en los años 90”.
Por último, la ley fija con precisión todos los requisitos para la apertura de nuevos bancos y particularmente, el funcionamiento y la creación de nuevos bancos extranjeros.
El legislador expresó que “de los cuatro o cinco aspectos estructurales que el oficialismo no modificó de los años ‘90, este es uno de los principales a resolver. Y prosiguió: “La banca argentina es una de las pocas de América a la que se le permitió las fusiones sin ningún control y el Estado acudió con subsidios en salvaguarda de los bancos”.
“Con un sistema financiero que actualmente se dedica a comprarle títulos o letras al gobierno o que acciona como agente financiero de las provincias, es un sistema de especulación grosera. Esto no sólo no nos permitirá salir de este estancamiento que genera recesión e inflación, sino que se convierte en parte de la burguesía de amigos del gobierno que impiden el armado de un proyecto de desarrollo nacional, a mediano y largo plazo”, manifestó Rogel. “Si los bancos sólo le prestan dinero al Estado, no saldremos de la recesión”, concluyó.

