Cuando el reloj marque hoy las 15, en el Senado monocolor comenzará la audiencia pública de Guillermo Smaldone, impulsado para presidir el Tribunal de Cuentas de la provincia a propuesta del Poder Ejecutivo.
El joven ministro de Trabajo llega a esa instancia con impugnaciones de la oposición;, como la UCR, el Frente Renovador y el Partido Socialista; pero también con un planteo de inconstitucionalidad por el ex convencional y abogado, Juan Carlos Arralde.
Esa acción judicial, a la que también se le adjunta una medida cautelar denominada técnicamente de “no innovar”, pretende detener el polémico proceso de designación que contaría solo con el acuerdo de la Cámara alta y sin concurso público previo como lo establece la Constitución en su artículo 217. Esto es concursar, constituir una terna y, a partir de allí, el Ejecutivo elegir al sucesor de Hugo Molina.
El oficialismo defendió el camino que se optó para ungir al ministro. “No podemos hablar de inconstitucionalidad si no hay ley y decreto que reglamente el artículo Nº 217”, apuntó el presidente de la Comisión de Acuerdos y Asuntos Constitucionales. Aldo Ballestena se jactó así de no tener las herramientas para llevar adelante el proceso como corresponde y que le incumben a él, como legislador (hacer la ley) y al gobernador como titular del Ejecutivo (reglamentar por decreto). Un dato: un proyecto de 2009 duerme en el Senado con media sanción de Diputados.
Pero el senador por La Paz fue más desafiante aún. Dijo: “Además, al día de la fecha, no tuvimos ninguna comunicación del Poder Judicial que nos indique que nos abstengamos de seguir en este proceso de dar acuerdo o no al pliego de Smaldone”.
La Justicia, efectivamente, no ha dado un paso en la presentación de Arrlade. Página Política consultó en Tribunales y la respuesta fue esa: no hay nada.
El otro argumento con el que se cuestiona la designación de Smaldone es la cercanía del candidato con la familia de Sergio Urribarri. El joven abogado es hijo del vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) Juan Ramón Smaldone, único integrante del alto cuerpo nombrado por Urribarri. Se ha mostrado como un ferviente militante de la reforma judicial que impulsó el gobierno nacional y se enroló en el colectivo Justicia Legítima, cercano al kirchnerismo.
El funcionario – que pretende convertirse en presidente del Tribunal de Cuentas – escuchará hoy las preguntas de un cuerpo legislativo que no tiene representantes de la oposición.


