El sábado Mauro Urribarri despejó dudas. Aseguró que no peleará por la Municipalidad de Concordia, candidatura que no anunció pero supo dar claros mensajes que estaba en sus planes suceder a Gustavo Bordet. Incluso afirmó que no estará en ninguna boleta. No es candidato a nada.
Al gesto del hijo del gobernador, lo siguió el su propio padre. Saludó la decisión del joven secretario del Senado y aprovechó para lanzar el mensaje: un baño de humildad para los precandidatos. Nada fue casual.
El guante no lo recogió hasta ahora nadie. La primera reacción surgió de Bordet. “Voy a estar donde el proyecto me lo requiera”, dijo el intendente en su primera aparición pública tras el pedido de Sergio Urribarri. Enseguida aclaró que serán las internas las que decidirán el representante del oficialismo. Juan José Bahillo, más humilde, expresó: “Estoy sujeto a ubicarme en el lugar que Urribarri me pida”. Silencio en las huestes de Adán Bahl y Julio Solanas.
El sustento filosófico para acceder al pedido del gobernador ya está escrito en el manual peronista, en su octava verdad, que dice: “primero la Patria, después el Movimiento y luego los hombres”. José Cáceres, vocero del operativo “baño de humildad” ya la repite ante quien le pregunta cómo va la cosa.
Las dos ciudades más importantes, en términos electorales, pero también en clave de interna, plantean un interesante menú de propuestas. En Concordia están Enrique Cresto, Ángel Giano y Eduardo Asueta. El primero, feliz con la bajada de Mauro. El segundo saludó el gesto del hijo del gobernador, pero aceleró su campaña. El tercero ya tiene compañera de fórmula: la referente del Partido Humanista, Bernardita Zalisñak. Mariano Giampaolo también hace ruido.
En Paraná el panorama es similar. José Carlos Halle tibiamente pegó algunos carteles y lanzó una encuesta virtual. Ariel De la Rosa, referente de UPCN, también eligió afiches y la publicidad en los colectivos. Los más activos, o por lo menos con más presencia en publicidad callejera y en medios, serían Gastón Grand y Leonardo Centurión. Blanca Osuna muestra gestión y, cuando puede, su relación con el kirchnerismo nacional. Este martes hizo saber que fue invitada por Presidencia de la Nación a la inauguración del Sitio de la Memoria.
En Concordia y en esta capital serían dos lugares en los que el gobernador tendría injerencia en el marco de los acuerdos que se den a nivel provincial. En las demás ciudades cabeceras serán los propios intendentes quienes se encarguen de esos menesteres.

