La cena fue en el Club Náutico de Paraná, organizada por los diputados del oficialismo con el propósito de despedir el año. Los invitados: el gobernador Sergio Urribarri, el vice José Cáceres y los ministros.
Según afirmaron a Página Política tres diputados de distinto perfil interno, en ningún momento se planteó una represalia para el vicepresidente de la Cámara, Pablo Mendoza, por haber oficiado el viernes de anfitrión en el desembarco de Daniel Scioli en Entre Ríos. Es más, el propio Mendoza fue parte de la comilona y brindó junto a todo el plantel urribarrista, lo mismo que el otro gran díscolo del recinto, Juan José Albornoz, que desde su Movimiento Evita apoya la candidatura presidencial de Jorge Taiana y ha planteado duras disidencias como en el caso de la ley para combatir el narcomenudeo.
Oficialmente, el presidente de la bancada del oficialismo, Reynaldo Navarro, aseguró incluso que ni siquiera se habló de política y que todo fue una armoniosa reunión de camaradería. Mucho menos de cambios de autoridades, que “corresponde elegir en febrero para el próximo período y no ahora, porque se eligen por un año”, recordó a Página Política.
Tampoco hubo pedidos de parte del Gobernador para el tratamiento de algún proyecto concreto en la Legislatura. “Hablamos distendidamente de todos los temas, mesa por mesa, pero nada institucional”, mencionó Navarro.
Con la sesión de este mediodía, la Cámara de Diputados baja la persiana hasta febrero. Se votará como todos los años la prórroga de las sesiones ordinarias, pero no tienen previsto sesionar en lo que resta del año y en todo enero.
De la reforma política, ni noticia.

