Ancho Día del Militante. El peronismo sigue acumulando sin descartar a Cristina Fernández para ver, luego, cómo se acomodan los tantos en función de que la expresidenta sea o no candidata. A vertiginoso ritmo se incrementan los niveles de tolerancia. El 17 de noviembre hubo distintos actos para conmemorar el “Día del Militante” que recuerda el regreso de Juan Domingo Perón a la Argentina tras 17 años de exilio.
Uno de ellos tuvo por protagonista a Hugo Moyano, un orador que derrochó elogios hacia la dirigente ultrak, Verónica Magario, intendenta de La Matanza. La postuló para la Gobernación de Buenos Aires en el acto que tuvo lugar en Merlo y como anfitrión al titular del PJ en la provincia, Gustavo Menéndez.
En torno al estrado, se hizo gala de “amplitud” a nivel partidario y de organización sindical. Estuvieron Magario, el presidente del PJ nacional, José Luis Gioja; Moyano; Víctor Santa María; el titular de la CGT, Héctor Daer; y el jefe de la CTA, Hugo Yasky secundado por el líder de los docentes, Roberto Baradel y el exintendente de Morón, Martín Sabbatella.
Zancadillas en el Congreso. La voluntad de unidad aún informe que alienta el peronismo, tiene su consecuente traducción en el Congreso de la Nación.
El impacto más certero para Cambiemos se dio con la insólita alianza que se plasmó en las definiciones para renovar puestos en el Consejo de la Magistratura. Para tal fin se sumaron kirchneristas, massistas, referentes del bloque Argentina Federal (incluidos los entrerrianos de Gustavo Bordet, Juan José Bahillo y Mayda Cresto) para llegar a una mayoría de 131 sufragios.
Así, la oposición queda muy cerca de cambiar la relación de fuerzas en el organismo que nombra y sanciona jueces en la Argentina. La pulseada quedará ahora a merced de los acuerdos que puedan darse con los otros claustros que integran el organismo, no todos alineados con el gobierno.
Entraron al Consejo el dirigente de la Cámpora, Eduardo Wado De Pedro, y la massista Graciela Camaño. Se incluyó también a Pablo Tonelli, propuesto por Cambiemos, por la minoría y quedó afuera el radical Mario Negri.
Hacer fuerza desde “el medio”. Volver a marcar presencia y reinstalar la profundidad de los matices será el objetivo de un encuentro convocado para el miércoles, en Casa de Entre Ríos. Gustavo Bordet será el anfitrión para una nueva foto del “peronismo racional” tal como lo han definido desde el gobierno y los medios afines a la era Cambiemos.
Después de aquella foto, de agosto, en la que parecieron poner primera, juntos, Sergio Massa, Juan Schiaretti, Juan Urtubey y Miguel Ángel Pichetto no hicieron más que andar cada uno su propio camino.
La idea es que el miércoles se muestren más caras ante las cámaras. Habrá gobernadores y legisladores afines intentando fortalecer este espacio como opción dentro del peronismo.
Más o menos cerca del Fondo. De cara al 2019, el debate más importante para la oposición tiene que ver con los posicionamientos respecto de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ya no hay diferencias tajantes, por caso, entre Cristina Fernández y Sergio Massa ya que el tigrense postula ahora una renegociación con el organismo y centra su mensaje proselitista en este marco.
Massa ya se reunió con la misión del FMI en la Argentina. Expuso allí su posición acerca de que “el ajuste y pedir prestado no era el camino” para el país ya que “se necesitaba crecer, exportar y generar empleo porque nuestro desafío es producir dólares genuinos y vender trabajo al mundo”. Estuvo acompañado por Marco Lavagna y Diego Bossio; Graciela Camaño, José Ignacio de Mendiguren y Aldo Pignanelli.
Cristina, por su parte, no queda ajena a las instancias de negociación que se abren en un panorama de creciente ajuste para los tiempos que vienen. Su referente en economía, el diputado Axel Kicillof dijo en entrevista radial: “Con el Fondo Monetario se impone una renegociación de las condiciones que pactó Macri porque ni siquiera defendió el interés de Argentina: firmó cualquier cosa”, dijo, sin diferenciarse al momento de la postura de Massa. “Me parece que es razonable ir a ver cómo se puede poner eso en un carril de sensatez y ver qué es lo que plantea el FMI”, dijo el dirigente que por esas horas se convertía en la tapa de Forbes,la revista preferida del mundo de los negocios y las finanzas. Junto a su imagen, el título: “El otro riesgo país”. En la publicación, Kicillof aseguró: “No somos antiempresas”.
La izquierda marca la cancha. En este contexto, también la izquierda se prepara para el 2019. Vuelve a reiterar sus consignas de “unidad de la izquierda”, que siempre tienen sabor a poco y nada. Pero además, marca la cancha con el eje puesto en el FMI.
“Ningún referente del kirchnerismo quiere romper con el FMI o dejar de pagar la deuda”, disparó Nicolás del Caño en entrevista con Izquierda Diario. Lo dijo mientras el Senado le daba sanción definitiva al Presupuesto 2019 mientras se realizaban movilizaciones puertas afuera del Congreso.
Del Caño anotó: “Los sindicatos, no solamente la cúpula oficialista de la CGT, sino los que se oponen, como Camioneros o los gremios de la Corriente Federal, no hicieron una convocatoria para enfrentar este presupuesto”, se quejó.

