Sergio Urribarri no abre la boca. Sin embargo su nombre está en buena parte de las portadas de los sitios de noticias. Las denuncias en su contra y el impulso de investigaciones que lo ponen en lugares incómodos no lo han motivado aún para dar explicaciones. Por otro lado, la prensa no se ha visto lo suficientemente atraída por las sesiones de la Cámara de Diputados, en dónde se lo pueda interceptar para consultarlo acerca de los acontecimientos políticos. Su perfil en las redes sociales, que supieron ser una herramienta recurrente, está prácticamente paralizado.
De Urribarri se conocieron dos cosas esta semana. La primera fue su posicionamiento ante las derogaciones de las leyes que se conocen como cerrojo y pago soberano. El ex mandatario se alineó a Gustavo Bordet. La noticia la dio a conocer un comunicado oficial del gobierno. La segunda fue la defensa del gobernador a su antecesor. Pidió que no se lo estigmatice.
Bordet y Urribarri quedaron del mismo lado ante el único tema político que provocó divisiones en el Frente para la Victoria: la negociación con los fondos buitre. El mandatario ya había alineado a los intendentes justicialistas y a los legisladores provinciales. (Ver aparte)
Del otro lado quedaron precisamente los pichones del ex gobernador: los diputados Carolina Gaillard, Lautaro Gervasoni y Jorge Barreto. Juan Manuel Huss fue puesto por La Cámpora y Julio Solanas tiene identidad propia. Lo cierto es que los cinco legisladores nacionales votaron en contra de las derogaciones que pide Mauricio Macri. Esa posición en Entre Ríos sólo la defendieron los organismos nucleados en la Multiserctorial de los Derechos Humanos. ¿Dirán algo este 24 de marzo?
Este fin de semana se llevó a cabo un encuentro nacional, o de carácter federal si se quiere, del kirchnerismo. Fue en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, y participaron los dirigentes más encumbrados durante los últimos 12 años como Agustín Rossi, Jorge Capitanich, Daniel Filmus, Axel Kicillof, Alicia Kirchner y Daniel Scioli, entre otros. Fue una demostración de lealtad a la ex presidenta a quien ratificaron como “la jefa”. Urribarri supo ser el candidato a presidente de ese espacio que no duda en afirmar que lo que se está jugando en el Congreso es “Patria o Buitre”.

