Aspirantes a suceder a Cristina Kirchner en el seno del Frente para la Victoria se pronunciaron respecto al allanamiento que ordenó Claudio Bonadio –acompañado de pedidos de informes a la AFIP y la Inspección General de la Justicia – a Hotesur SA, una empresa hotelera de la Presidenta investigada por no presentar balances y por supuestas contrataciones ficticias, que podrían implicar el delito de lavado de dinero.
Sergio Urribarri no dudó en calificar el hecho como “un apriete liso y llano”. “Esa sociedad forma parte del universo de más de 150.000, de las cuales más de 67.000 tienen trámites pendientes. Además, la información que buscaba el juez la podía fácilmente obtener como normalmente hacen en Comodoro Py, con oficios, sin recurrir a una medida extrema como es un allanamiento”, argumentó.
Y agregó: “Resulta revelador cómo algunos miembros del Poder Judicial bailan al ritmo que les marcan los espacios opositores, con el fin de ensuciar la imagen de nuestra Presidenta”.
Enseguida sostuvo que “la intervención injustificada de la Justicia en la vida democrática de las naciones es la nueva forma del golpismo en América Latina. Ahí están los ejemplos de Honduras y de Paraguay, golpes promovidos y avalados por los propios jueces dirigidos por el gran poder económico de esos países”, apuntó el gobernador de Entre Ríos según medios nacionales.
Por una orden de la jefa del Estado desde El Calafate, el primero en defenderla fue el jefe del Gabinete, Jorge Capitanich. Además de acusar de “golpismo activo” a los jueces, denunció “denuncias falsas sin ningún tipo de entidad” porque la operatoria de Hotesur era “clara y transparente”.
En la misma línea cerraron filas el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; la jefa del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio; y el diputado kirchnerista Edgardo Depetri.

