Augusto Alasino viaja semanalmente a Buenos Aires. Allí lo espera un tribunal que lo está juzgando en la causa que investiga supuestos sobornos en el Senado. Pero también lo esperan viejos amigos de ruta que, algunos de ellos, siguen en la rosca política, aunque desde las sombras. Eso hace que hablar con el ex senador despierte curiosidad.
“El juicio es largo, estamos todo el día en tribunales, pero por suerte nos juntamos con los muchachos y hablamos de política. Son políticos importantes, pero sin poder”, califica el concordiense, que supo ostentar la presidencia del bloque justicialista.
El último dato que trajo a su comarca refiere al conflicto que se reavivó con Uruguay por el incremento de producción de la papelera UPM. “Un senador me contó que se sabía la decisión de (José) Mujica o, al menos, que se esperaba. Parece que el uruguayo cuando vino a la Argentina se lo dijo a la Presidenta. Tal es así que el canciller, que es un tira bomba, estuvo mesurado en la conferencia”, evalúa ante Página Política. Y agrega: “A (Sergio) Urribarri lo han mandado al frente sabiendo como venía la cosa y al Pato no le quedó otra que actuar de buena fe”.
Alasino cree que ir nuevamente a la Corte Internacional de La Haya es un grave error. “No tenemos amigos ahí. Nos van a dar por la cabeza”, analiza. Y añade: “Hay que buscar la forma de que el conflicto se resuelva con un tribunal conformado por los dos países en problemas o buscar una solución a través de la Unasur. En La Haya nos van a matar. Se lo dije a Jorge Busti en su momento y me trató de traidor. ¿Qué sucedió? Nos acostaron”.
El ex senador expondrá su defensa en el juicio en tres semanas y, en diciembre, tendría que haber una sentencia. El fiscal le pidió, junto con Fernando De la Rúa, seis años de prisión. “Si todo se ajustas a derecho no tendría que haber condena. Todo el mundo que declaró dijo que de los sobornos sabía por comentario. No hay un elemento concreto”, asegura.
Alasino también escuchó en boca de sus conocidos el nombre de Urribarri. “Lo promueven los sectores más de izquierda que son aquellos que no lo quieren a Daniel Scioli. Al menos así te la venden allá”, describe. “Igual, vamos a ver qué pasa con la interna peronista”, se ataja. No se anima a dar una respuesta concreta sobre el destino del gobernador entrerriano.
A lo que sí se anima es a hacer especulaciones que las ata a datos históricos. “¿Sabés lo que me contó un juez conocido?”, pregunta enigmático. Y ante la negativa, responde: “Que el candidato de Cristina es Mauricio Macri. Sería un escenario similar al que Menem hizo con Duhalde. No lo dejó ganar y le abrió la puerta a la oposición con la esperanza de volver él en cuatro años”. En la entrevista con Jorge Rial la Presidenta elogió al jefe de Gobierno por su franqueza al mostrarse tal cual era. El fundador del PRO antes había revelado que cuando la llama a la mandataria es atendido enseguida. De todas maneras, la hipótesis que cuenta Alasino la escuchó en boca de un magistrado.
Sergio Massa también entra en el análisis del concordiense. Es que uno de los asesores más cercanos del tigrense y fundador del Frente Renovador es amigo de Alasino. Se trata del Subsecretario de Modernización de Gestión de Tigre, Jorge Arias, el mismo que contactaron los militantes de Concordia para abrir una junta promotora. En los intercambios de opiniones, el massista le dijo que le sacan 17 puntos de ventaja al candidato del Frente para la Victoria, Martín Insaurralde. “No lo quieren sacar para afuera para evitar posibles problemas, pero la diferencia es una torta”, cuenta. Y duda: “Massa no sé cómo va a hacer para mantener las expectativas durante dos años en el Congreso y sin poder mostrar gestión. Es muy difícil”.
En Concordia, el ex senador y símbolo del menemismo espera que la conclusión del tribunal sea diferente a la de la fiscal Sabrina Namer, quien consideró probado el pago de los sobornos y adjudicó a la declaración del arrepentido Mario Pontaquarto un “valor probatorio pleno”.

