Las elecciones de este domingo dejaron algunos datos que no estaban previstos en los libretos. Hubo especulaciones que no se dieron y otras que pegaron en el palo. De todas maneras, los guarismos de las internas primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) abren la posibilidad a diferentes lecturas.
El urribarrismo esperaba alcanzar un 45 por ciento. Así se divulgó en boca de un encuestador en las horas previas de la veda electoral. Ese número se vio resentido y se clavó en un 40 y centésimas. El Frente para la Victoria llegaría a un 43 por ciento si se le suma los votos de la agrupación Basta, de Héctor Maya y Aníbal Vergara, que basó toda su campaña con la consigna: “En octubre, chau los Kirchner”. La interna volvió a mostrar que cuando el Partido Justicialista gobierna, la disidencia es testimonial.
José Cáceres y el mismo Sergio Urribarri coincidieron en la buena performance de las elecciones en un marco nacional. Sin marcar las derrotas de Buenos Aires y otros distritos importantes, el vicegobernador aseguró a las 22 del domingo que los números mantenían intacto el “sueño entrerriano”.
El oficialismo sufrió la caída propia de los comicios legislativos. En rigor, 16 puntos. Ese sería el dato negativo para el urribarrismo. El dato optimista es que no surgió una fuerza que se ubique como “la mejor oposición” que intente polarizar con el gobierno en las generales de octubre. Se dijo que la UCR se quedaría en el segundo lugar por tener una “estructura” que Unión por Entre Ríos no tendría para movilizar y “cuidar el voto”, como se dice.
Durante las primeras horas de la tarde se ventilaba una catástrofe del radicalismo en un tercer lugar, lejano a Unión por Entre Ríos.
La lista 3 quedó finalmente en ese lugar, el tercero, con un 21 por ciento en la categoría de diputados y un 20 en la de senadores. La mirada pesimista sería que la UCR entrerriana quedó por primera vez en tercer lugar; la otra, es que en un marco de visibles divisiones y desplantes internos superó las elecciones de 2011 en dos puntos. Habrá que ver qué sucede en los próximos días.
Ernesto Sanz advirtió hace 10 días que el radicalismo de Entre Ríos podría perder el senador por la minoría. Esa advertencia se materializó este domingo. ¿Habrá otras advertencias?
Unión por Entre Ríos puso todas las fichas en la figura de Alfredo De Angeli. El ruralista se diferenció de su compañera en la lista de diputados, Cristina Cremer, al superarla por tres puntos. Los mismos tres puntos que acortaron la diferencia entre Guillermo Guastavino (y Urribarri) y el referente de Federación Agraria en la categoría de senadores clavada en 17 puntos.
El corte de boleta a favor del federado le hizo perder un puñado de votos a Benedetti y otros tanto al precandidato del Frente Amplio Progresista Lisandro Viale, quien tuvo menos votos que el precandidato a diputado Américo Schvartzman.
Aún no se han dado señales de la campaña que se viene para octubre. ¿Benedetti y De Angeli endurecerán su discurso contra el gobierno nacional o provincial para posicionarse como el opositor más duro? ¿Se diferenciarán entre ellos? Esta segunda posibilidad es más complicada. Poco antes del cierre de las alianzas mantuvieron contacto para ir juntos.

