Adán Bahl no dirá nada. Esa es la primera consigna. Su precandidatura está latente. Cree que no es necesario hablar de aspiraciones. En la rosca – que es a quien cualquier precandidato se dirige por estos tiempos – lo anotan en la lista de posibles sucesores. Suficiente. El intendente de Seguí, Cristian Treppo, lo puso en la grilla: “Lo veo bien a Adán Bahl, Eduardo Lauritto y Gustavo Bordet son tres muy buenos candidatos que pueden continuar este camino trazado por Urribarri”.
De política no habla. Lo hacen los demás. Mientras tanto, el ministro de Gobierno recorre la provincia en el marco de la gestión. En cada uno de los lugares aprovecha para mantener contacto con los jefes comunales, pero también con entidades de la sociedad civil.
Miércoles. La aguja no marcó las 18 y Bahl ya hizo varias cosas y lo vio mucha gente, diversa.
A la mañana estuvo en los talleres de la Asociación Talense de Ayuda al Discapacitado, una organización fundada por padres y amigos de jóvenes discapacitados. “Fue muy emocionante recorrer el taller, me trajo el grato recuerdo de mi padre que era carpintero, un oficio muy noble”, contó en su cuenta de Facebook el funcionario.
Al mediodía fue agasajado con un almuerzo por el intendente de Mansilla, Omar Migueles. “Además de política nos apasiona la música”, lanzó en la red social y posteó fotos tocando un acordeón.
Su paso por la ciudad fue para inaugurar el Sistema de Video Vigilancia. Se instalaron 16 cámaras que serán monitoreadas por la Policía. En el acto estuvo junto al diputado del departamento, Juan Navarro. También allí entregó dos patrulleros para Rosario del Tala y uno para Maciá.
Antes de partir, a la mañana, había recibido en Paraná a los ministros de Defensa y Seguridad, Agustín Rossi y María Cecilia Rodríguez.
Al atardecer estaba de vuelta en esta ciudad para participar de la charla abierta del Ciclo de debates para la elaboración del Libro Blanco de la Defensa junto a los funcionarios nacionales.

