La UCR es, por naturaleza, un partido atado a lo institucional. Esa característica lleva a sus dirigentes a estar permanentemente en un debate por el porvenir. Terminado el Mundial de Fútbol, se acelerarán los tiempos del proceso electoral camino al 2027.
Bruno Frizzo pasó por el ciclo Plaza Mansilla, que se emite por radio streaming El Once, y brindó sus puntos de vista sobre el radicalismo y el lugar que debe ocupar la fuerza en el frente gubernamental. También realizó autocrítica y defendió la gestión de Rogelio Frigerio.
Señaló que la autocrítica formaba parte del “funcionamiento cotidiano” del gobierno provincial y aseguró que las decisiones eran revisadas de “manera permanente”. Sin embargo, aclaró que esos debates internos no siempre debían trasladarse al ámbito público.
En ese sentido, explicó que la revisión de políticas y acciones se realizaba en los distintos espacios de participación del oficialismo. “Nosotros discutimos y resolvemos, cambiamos decisiones todos los días, lo cual no quiere decir que te lo tenga que contar”, expresó el funcionario del área de Infraestructura del Consejo General Educación (CGE).
Ratificó la idea de que el equipo encabezado por Frigerio aspira a renovar el respaldo ciudadano en los próximos comicios y sostuvo que esa intención estaba vinculada con la continuidad de un proceso político que había logrado “construir gobernabilidad en una provincia históricamente compleja para las fuerzas no peronistas”.
“Me parece que desde el Gobernador para abajo estamos todo el equipo de gobierno en esa línea”, afirmó y se ubicó bajo la jefatura del ministro de Gobierno, Manuel Troncoso.
Autocrítica hacia la UCR
La principal crítica de Frizzo estuvo dirigida a la conducción del radicalismo. Consideró que la UCR había aportado funcionarios, legisladores e intendentes valiosos, pero no había podido consolidar esos esfuerzos dentro de una propuesta colectiva identificable.
“No hemos sido capaces de sintetizar en lo colectivo el enorme aporte de individualidad que le ha hecho el radicalismo al Gobierno”, sostuvo durante la entrevista. También mencionó la presencia de ministros, presidentes de organismos descentralizados, secretarios y funcionarios de diferentes rangos provenientes de la UCR. No obstante, cuestionó que ese despliegue no hubiera sido acompañado por una dirección partidaria clara. “El radicalismo, tal vez por falta de claridad o de rumbo en su conducción política, no ha logrado amalgamar en un aporte colectivo”, insistió.
Explicó que los radicales en funciones participan en la administración provincial desde lo personal, pero sin una coordinación política general. “Somos todos, de algún modo, aportes individuales a un gobierno. El aporte de radicales es muy significativo, pero no hay un radicalismo como un colectivo”, afirmó. Atribuyó esa situación a la falta de una conducción que pudiera ordenar las diferentes experiencias.
El dirigente se mostró optimista respecto del futuro partidario y destacó la aparición de referentes sub 40. “Creo que el radicalismo generó una camada de dirigentes extraordinarios que son los intendentes que fueron electos en el 2015”, expresó. Entre ellos destacó la figura de Bruno Sarubi, de La Paz, a quien definió como uno de los dirigentes más relevantes de esa generación.
Frizzo consideró que varios de esos referentes estaban en condiciones de encabezar un proceso de reorganización. “Son todos buenos dirigentes y están en condiciones, cualquiera de ellos, de encabezar un proceso que reconduzca a la Unión Cívica Radical”, aseguró.
Deterioro
Al revisar la historia reciente de la UCR entrerriana, Frizzo subrayó que el partido había atravesado un proceso prolongado de debilitamiento político. “Tenemos una década larga ya de deterioro de la calidad de la conducción política”, afirmó y recordó cuando en 2013 el radicalismo perdió representación en el Senado de la Nación. También remarcó que dos años después la fuerza no presentó un candidato propio a gobernador y que, posteriormente, disminuyó su capacidad de construcción electoral.
“No recuerdo conducciones políticas de los comités de provincia que se destaquen”, manifestó. Como referencia positiva mencionó la conducción de Carlos Cecco, a la que calificó como “extraordinaria”, aunque aclaró que había ocurrido hacía más de una década.
Frizzo aseguró que uno de los principales activos del radicalismo es su presencia territorial. En particular, puso énfasis en el número de intendentes y en la Legislatura.
“Creo que el radicalismo podría ser, tal vez, un poco más significativo en su aporte al Gobierno si lográramos desprendernos de las jugadas individuales y consolidar el esquema colectivo”, volvió a plantear.
La relación con Frigerio
Frizzo defendió el liderazgo de Frigerio dentro de la coalición y sostuvo que el mandatario por haber amalgamado a diferentes fuerzas, en las que la UCR ocupa espacios importantes en la administración provincial.
“Si Frigerio no conduce de la manera que conduce, que lo hace a mi modo de ver de modo extraordinario, posiblemente no tuviéramos esta posibilidad”, expresó. Además, sostuvo que la distribución de cargos y responsabilidades debía ser definida por el equipo político que conducía el gobierno.
Al ser consultado sobre las aspiraciones de la UCR para una eventual segunda gestión, evitó reclamar puestos específicos. “Yo aspiraría a hacer el mejor aporte posible”, aseguró.
Durante la entrevista, Frizzo también fue consultado por Pedro Galimberti y el sector que había representado en elecciones anteriores con una narrativa que intentó sobreponerse como “purista” en el centenario partido. “No me defraudó porque nunca creí en esa pureza”, expresó. Según explicó, la fortaleza del radicalismo debía medirse por su capacidad para acumular poder político y utilizarlo para producir transformaciones sociales: “El radicalismo es a partir de la capacidad que logra acumular poder para transformar y para hacer el bien en la sociedad”.
La alianza con La Libertad Avanza
Otro de los puntos abordados fue el acuerdo entre Juntos por Entre Ríos y La Libertad Avanza. Frizzo reconoció las diferencias ideológicas, especialmente por los cuestionamientos realizados desde el espacio libertario a figuras históricas del radicalismo. Pese a esas tensiones, insistió en que la estrategia electoral debía ser definida por Frigerio. “La estrategia política para la elección la define el Gobernador”, sostuvo. Además, recordó que un congreso partidario había autorizado al mandatario a conducir las negociaciones del frente.
Consideró que el debate ideológico no ocupaba el primer lugar en la agenda del gobierno. “Prefiero volver a ir a trabajar mañana a ver si logro, con alguna acción, mejorar en algo las condiciones de algún entrerriano, que es el desafío cotidiano del gobierno”, afirmó.
El dirigente también reivindicó su relación política con Martín Lousteau, referente nacional de Evolución Radical. Destacó que ambos integraban el mismo espacio desde hacía años y recordó que Lousteau había acompañado tempranamente la candidatura provincial de Frigerio.
“Es un dirigente al que respeto muchísimo, con sus aciertos y con sus errores”, expresó. Además, lo definió como “un hombre de convicciones” y señaló que sus posicionamientos podían generar diferencias, incluso dentro del propio radicalismo.
Las PASO y Paraná
Respecto de la posible eliminación de las PASO, Frizzo evitó pronunciarse a favor o en contra. Aunque reconoció que habían sido útiles para ordenar la competencia interna del frente en elecciones anteriores, las definió como una herramienta electoral. “Si voy a ir a dar una discusión defendiendo un instrumento que, por bueno que haya sido en otra ocasión, es solo un instrumento, por ahí sea válido, por ahí no”, señaló. Para el dirigente, la prioridad debía ser garantizar una estrategia que permitiera competir con posibilidades de éxito.
Frizzo cuestionó que algunos sectores partidarios hubieran planteado públicamente una postura antes de que existiera una propuesta formal. “Nos acostumbramos a expresarnos antes de que las cosas se produzcan”, manifestó.
En el tramo final de la entrevista, Frizzo se refirió a la situación política de Paraná y consideró que el radicalismo debía presentar una propuesta propia para la capital entrerriana. Recordó que la fuerza había encabezado gestiones municipales relevantes y que debía recuperar capacidad de debate sobre el desarrollo de la ciudad.
“Creo que las mejores cosas que le pasaron a la ciudad de Paraná son hijas de la UCR”, afirmó y aclaró, sin embargo, que la existencia de una propuesta radical no impedía que los candidatos pudieran definirse en un frente político más amplio.
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Fuente: Página Política

