El título adecuado debería ser que a Luiciano Filipuzzi “lo anotaron” para el 2027. El rector de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) comenzó a moverse en vísperas de la temporada electoral. No estaba en sus planes, pero le acercaron la posibilidad de dar la pelea por la Municipalidad de Paraná. A partir de allí, sus redes sociales comenzaron a moverse vertiginosamente.
Filipuzzi se portó bien con el Gobierno. Fue tentado para ocupar un cargo en el Consejo General de Educación (CGE), con la promesa de intervenir en las políticas educativas y hacerse de un perfil político importante y eso no sucedió. Incluso se había llevado parte del equipo de la universidad. Sin portazo volvió a su lugar de orígen, el Rectorado.
De cuna peronista y formado en las huestes de Héctor Alanis, Filipuzzi se sumó a las filas de Rogelio Frigerio antes de que éste fuera elegido gobernador. Es la incorporación peronista más importante de esta administración. O por lo menos la única relevante. Maneja una universidad a la que concurren 31 mil estudiantes en distintos puntos de la provincia.
En su segundo mandato logró una reforma en el estatuto universitario en la cláusula de reelección, que estaba fijada en dos períodos para ampliarlos a tres. Asumió con el apoyo unánime de todos los sectores de la comunidad universitaria, pero también gremial: ATE y UPCN.
Con el pragmatismo de cualquier peronista, cuando vio que el color violeta cotizaba, le abrió las puertas a los libertarios en el marco de un convenio, donde subrayó que la universidad entrerriana que conduce era “la primera universidad pública que abre las puertas a La Libertad Avanza”.
En su entorno desconocen ofrecimiento alguno, pero enseguida aclaran que si fuese por conveniencia, la opción debería ser la Uader.
Lo cierto es que en Casa Gris les dijeron que se empiece a mover. Y en eso está.
Fuente: Página Política


