Aunque el gobernador Rogelio Frigerio no lo ha definido, toda la política de Entre Ríos viene trabajando sobre la hipótesis de que en 2027 se votará gobernador en junio y presidente en octubre.
Para el Gobierno provincial, el desdoblamiento electoral presenta varias virtudes. Le permite a Frigerio plebiscitar con más claridad su gestión y pagar menos costo en el electorado independiente por su alineamiento con el Presidente. También le sumaría poder para definir la oferta electoral de una nueva versión de la alianza con LLA.
Pero además, una elección provincial separada de la nacional facilitaría las cosas al interior del frente Juntos por Entre Ríos. Básicamente, porque con un desdoblamiento los sectores más refractarios a Javier Milei —la UCR, el Movimiento Social Entrerriano, el Partido Socialista— no estarían trabajando por la reelección presidencial.
Estos espacios justifican la alianza estratégica de Frigerio con Milei en razones de gobernabilidad y hasta de supervivencia política. Pero en el PS, el MSE y en la amplísima mayoría de la UCR son muy críticos de las políticas libertarias. Les resultaría muy costoso defender al Presidente en una campaña para una elección simultánea.
En cambio, en una elección separada de la nacional no tendrían que hacerse cargo de las políticas nacionales. Sólo militarían la continuidad del gobernador con el que consiguieron ocupar distintos espacios de poder.
Más lapicera
Los cargos electorales que se pondrán en juego en 2027 son los mismos que en 2023. Pero hace cuatro años esos cargos se repartieron entre los socios de Juntos por Entre Ríos, a través de las PASO.
En 2027 habrá un nuevo socio para compartir lista: La Libertad Avanza. Y todo parece indicar que el reparto no se hará a través de las urnas. Aunque tampoco este punto esté definido, todos esperan que Frigerio impulse la suspensión de las PASO.
Si no hay primarias, habrá dedo o, si se prefiere una expresión más elegante, acuerdo de cúpulas.
En una elección separada de la nacional, la centralidad política será del gobernador que va por su reelección. Frigerio será el gran elector. Su lapicera para el armado de las listas será mucho más potente que en una elección simultánea, donde la figura principal de los comicios pasa a ser el candidato a presidente.
Provincial
En 2025, la alianza electoral de Frigerio con Milei generó muchas resistencias al interior de Juntos por Entre Ríos. En la UCR, la mayoría de los radicales terminó avalando ese frente sólo por una razón de supervivencia: era eso o arriesgarse a una derrota en un escenario de tercios y con un electorado en buena medida compartido con LLA.
Juntar votos por una lista que llevaba los dos senadores y la cabeza de la lista de diputados para LLA no fue particularmente motivante. La UCR apenas pudo retener una banca en el Congreso, que ocupó Darío Schneider en Diputados. Pero militar la lista violeta era sostener la participación radical en el gobierno de Frigerio, que es muy importante.
El Partido Socialista, en cambio, rompió el año pasado con Juntos por Entre Ríos por su oposición a la alianza con Milei. La lógica diría que también debería hacerlo en 2027. Pero la jugada socialista no se puede interpretar desde la pura lógica: el pequeño partido hará lo que Frigerio le pida. En 2025 fue intentar dividir el voto peronista prestando su sello para postular a dos candidatos del PJ.
En 2025 podían argumentar que con Milei no irían “ni a la esquina”. No tenían nada para perder, porque no había posibilidad alguna de llevar un candidato socialista en las listas de ALLA. En 2027, en cambio, la única posibilidad de que el socialismo pueda llegar a ganar un cargo electivo es dentro de JxER. Y les resultará más fácil justificar su nueva amistad con LLA si hay desdoblamiento. Suponiendo que a esta altura importe justificar cambios de posiciones tan abruptos.
A la UCR, el PS y el MSE sólo les interesa la elección provincial. Saben que no tienen chances de llevar candidatos en la elección nacional, que en 2027 renueva sólo cuatro bancas en Diputados. En la polarización con el peronismo, la aspiración es ocupar dos: seguramente uno para LLA y otro para un candidato de Frigerio.
Si hay desdoblamiento, todos los esfuerzos estarán puestos en la elección de junio. Y en octubre se verá. Dentro de la UCR hay sectores que imaginan cerrar un acuerdo en dos tiempos: primero junio y después octubre.
Fuente: Página Política



