Tres dirigentes entrerrianos se entrecruzan en esta historia que abrió su segundo capítulo. Es la historia del conflicto entre Argentina y Uruguay por la ex Botnia que tuvo su epicentro en Entre Ríos. Sergio Urribarri, Alfredo De Angeli y Jorge Busti tendrán mucho para contar sobre esta saga.
El gobernador heredó un litigio cuando ya estaba en la etapa final. Transcurría su primer mandato y Urribarri sólo debió esperar el fallo de la Corte Internacional de La Haya, a donde ahora el país volverá a litigar. Fue en el 2010. El fallo avaló la instalación de la fábrica de pasta de celulosa, pero hizo objeciones a ambos países. En el tribunal holandés los veredictos son técnicos, pero en su mayoría para resolver temas políticos.
Hasta ese momento las aguas se habían calmado, aunque el mandatario tuvo que lidiar con los asambleístas de Gualeguaychú por el paso a Fray Bentos. Antes de convertirse en la máxima autoridad de la provincia se había desempeñado como ministro de Gobierno de Busti, quien sí se embanderó con la lucha ambiental con el espaldarazo del entonces presidente Néstor Kirchner. El ex mandatario provincial hizo sesionar la Cámara de Diputados en esa ciudad; el santacruceño encabezó un acto en Gualeguaychú para declarar al conflicto “causa nacional”.
En aquel contexto, De Angeli fue capturado por las fuerzas de seguridad en el puerto de Buenos Aires por impedir la salida de un Buquebus. El ahora candidato a senador por Unión por Entre Ríos conoció entonces el glamour de las cámaras que lo mostraron como un ferviente activista contra la contaminación del río Uruguay.
La reedición del conflicto llega en plena campaña electoral con algunas particularidades. El gobernador aparece como protagonista en la sucesión presidencial. Urribarri se despertó este jueves atendiendo a todos los medios nacionales y apareció en las portadas de los más importantes diarios. ¿Qué mejor le puede pasar a un dirigente del interior con aspiraciones en las grandes ligas que estar en la vidriera y defendiendo algo justo, como es el medio ambiente? En su comarca podría recibir críticas por dejar caer en el archivo el Código Ambiental de Entre Ríos, que logró una sanción a medias y nunca más se supo del mismo.
La carta de la campaña oficialista, en Entre Ríos, es la del gobernador. Es candidato como senador suplente de Guillermo Guastavino. Todos los caminos conducen a Gualeguaychú. Allí el Frente para la Victoria conoció la derrota el 11 de agosto pasado.
De Angeli es también candidato a senador y de Gualeguaychú. En su lista, pero de diputados, está Luis Leissa, abogado de la asamblea ambiental. La organización de la campaña está a cargo de Busti, reconocido en esa ciudad por haber apoyado las consignas de la asamblea ambiental. El ex gobernador y su sucesor en esta estarán del mismo lado: apoyo a la asamblea, pero sin corte de ruta.
El ruralista, en cambio, tendrá una a favor y otra en contra: podrá ponerse al frente de una causa en la que estuvo desde un principio, pero tendrá que rebuscársela para sacarse la etiqueta de activista duro que irrita a buena parte de su electorado. El marketing es posible que esté trabajando en eso.
El destino político de Urribarri, Busti y De Angeli depende, en buena parte, de las elecciones del 27 de octubre. Sus ojos están puestos en 2015.

