El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, minimizó las posibilidades de un eventual nuevo conflicto policial ante la decisión de algunos gobernadores, entre ellos Sergio Urribarri, de no pagar los incrementos salariales acordados en diciembre pasado.
El funcionario nacional sostuvo que “cada uno” de los mandatarios tomó medidas “estratégicas” para abonar sueldos “coherentes”.
“La seguridad depende de cada jurisdicción y sus policías tienen distintos componentes en sus salarios y son heterogéneos en su composición”, manifestó Capitanich en la Casa Rosada, luego de que se conociera malestar entre las filas de algunas fuerzas de seguridad provinciales ante la marcha atrás de convenios salariales.
El jefe de ministros consideró que los gobernadores están “ejecutando con responsabilidad” los pagos previstos en sus jurisdicciones respecto a la política de haberes.


