“Estamos en la mejor etapa de la historia de la democracia de este país”, remarcó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto, en el acto de distinción con el título Doctora Honoris Causa con la que la premió la Uader, este lunes. “Treinta años es poco tiempo para un pueblo que desde 1930 tuvo dictaduras permanentes”, evaluó.
“Nos dicen oficialistas. Qué suerte poder valorar la política de un gobierno, no por un partido sino por lo que hace”, resignificó Carlotto eventuales críticas.
Fundamentó su posición: “Se abrieron las puertas de Casa de Gobierno, nos sentimos parte, no nos excluyen, nos llaman, nos consultan. Cómo no vamos a apoyar si estamos viendo que hay más trabajo, que se hacen viviendas, que la salud está atendida, que los chicos tienen su notebook para comunicarse con el mundo aunque vivan allá, en una montañita. Cómo no vamos a apoyar si esto es lo que soñaban los 30 mil desaparecidos”, reflexionó.
Encontrar al Melli
Carlotto enfatizó el reclamo de justicia por el Melli, el hermano de la nieta recuperada Sabrina Gullino. Junto a la joven, hija de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, Carlotto remarcó: “Estamos buscando a su hermano. A la fuerza nuestra de buscar a los chicos de Raquel y Tucho ahora ella busca junto con nosotros a su hermano. Él está en algún lugar, el clamor nuestro es que aquel que sepa algo que lo diga, anónimamente si tiene temor. Y pedimos a la Justicia que se ponga a investigar y rastrear en el lugar donde estuvieron estos niños, en esa clínica privada, donde dicen que se destruyeron los archivos. La memoria no se destruye, está y no hablan. El Melli puede estar, cerca o lejos pero está. Y está esperando, no me cabe la menor duda, ser rescatado de no ser el mismo y juntarse con sus hermanos”.
Carlotto también dio cuenta su percepción acerca de “lo que falta”. Puso como ejemplo que Jorge Rafael Videla “murió sin hablar, cobarde, que pasó a la historia como un ser deleznable. Lo que falta por hacer es mucho. Faltan los civiles y los miembros de la iglesia”, advirtió.
Aludió en ese marco a su encuentro con el Papa Francisco I: “Le pedí que nos ayude a encontrar a nuestros hijos y nuestros nietos, que son los desaparecidos con vida. ‘Cuenten conmigo’, me dijo dos veces. Esperamos porque la jerarquía argentina tiene los archivos que nos pueden ayudar y no los muestran”.

