El proyecto para saldar el vacío legal que produjo la salida de Guillermo Smaldone del Tribunal de Cuentas sufrió importantes reformas. Pero finalmente fue aprobado por unanimidad este miércoles en la Cámara de Diputados.
La iniciativa de la diputada Rosario Romero fue solo un disparador. Quedó muy poco de ese texto, excepto la figura del “presidente provisorio”, pero no será designado por el Ejecutivo, sino que el cargo quedará para el abogado con mayor antigüedad en el organismo de control. La misma diputada fue quien saludó “el consenso” alcanzado y que se haya logrado un texto con la participación de todos los bloques.
Los cambios más importantes se dieron respecto al procedimiento que se adoptará para realizar el concurso. Se tomó, en rigor se introdujo, buena parte de un proyecto del radical Sergio Kneeteman que establece un sistema de jurado de concurso para la selección de los funcionarios de los organismos de control. Se trata de una ley que reglamenta el Jurado de Concurso no para el Tribunal de Cuentas, sino para la designación de los integrantes de los organismos de control.
Es así, que el presidente del organismo de control será elegido por concurso público de antecedentes y oposición ante un tribunal que estará integrado por un representante del Ejecutivo, organizaciones sociales y de la universidad. El mejor puntaje de la terna será seleccionado por el gobernador. Es básicamente el procedimiento que se aplica en el Consejo de la Magistratura de Entre Ríos. Una aclaración: el tribunal evaluador no tendrá carácter estable sino que se constituirá frente a cada caso.
Empezando a cumplir
Al hacer uso de la palabra, Kneeteman expresó su beneplácito “porque después de 8 años de injustificada demora, estamos empezando a cumplir con lo que la reforma constitucional de 2008 establece”. El destinatario de esos dichos bien puede haber sido el presidente del cuerpo, Sergio Urribarri, quien poco hizo para reglamentar las Constitución durante sus dos mandatos consecutivos al frente del Ejecutivo, que fueron los inmediatos a la reforma de la Carta Magna.
Por otra parte, el radical indicó que “esta situación en la que nos encontramos se desencadenó a partir de la renuncia de Smaldone, quien había sido designado en forma inconstitucional”, afirmó.
Por su parte, Jorge Monge consideró esta ley como “un avance en todo sentido, ya que hemos partido de grandes diferencias con lo que proponía el bloque oficialista. Aun así, se llegó a acuerdos y consensos superadores para reflejar el espíritu de la Convención Constituyente de 2008, que tuve la responsabilidad de integrar”, resaltó.


